16 desarrollos con campos de golf
186 | Real Estate Market E N NIZA (1917-1941) Josu Iturbe M ATISSE Ellos, los fauces, nada más tenían en común el colorismo radical y arbitrario, de hecho pocos años después cada uno tomó su propio camino sin mayor trauma. Pero aquella libertad pictórica total se- ría el abono perfecto para el desarrollo posterior del arte de la primera mitad del siglo XX. Matisse mismo señaló como la más importante aportación del fugaz mo- vimiento: La valentía para volver a la pu- reza de los recursos, es decir, el gusto por el color y la forma en estado puro. Esta fuerza del color libre y salvaje se trasladaría intacta al posterior expresionis- mo alemán y también a las primeras van- guardias de la Rusia prerrevolucionaria; luego el arte tomaría un rumbo más vin- culado, ingenuamente, a la transformación H enri Matisse (1869-1954) había irrumpido en el panorama artísti- co francés en el Salón de Otoño 1905 junto a Derain, Marquet, Vlaminck y otros. Allí se acuñó el término “fauve” (fie- ra), fue cosa del crítico Louis Vauxcelles que al ver una escultura de estilo clásico ro- deada por las pinturas de color destellante de los jóvenes artistas exclamó: “¡Tiens! Un Donatello parmi des fauces” , es decir: “¡Vaya!, un Donatello entre las fieras”. El grupo de los “fauves” no fue un movimiento organizado como los otros ismos que surgieron, sobre todo a partir de 1910, normalmente acompañados de manifiestos plagados de argumentos teóricos en contra de todo lo anterior, fuera lo que fuera. L I F E S T Y L E • A R T E
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