Bjarke Ingels

Real Estate Market 35 C o b e rtu ra s E s p e c i a l e s El sector financiero es el cerebro de una economía moderna, de manera particular la banca es estratégica para el desarrollo económico, y en México a pesar de la crisis internacional y a diferencia de lo que sucedió en mercados desarrollados, se cuenta con una banca sólida y con expectativa de expansión en el otorgamiento del crédito. Esto en buena medida es resultado del aprendizaje que proporcionó la crisis de 1995. En la 74 Convención Bancaria, se abordaron temas cruciales para seguir fortaleciendo el sector. Ignacio Deschamps, Presidente saliente de la Asociación de Bancos de México (AMB) E l sector financiero es el cerebro de una economía moderna, porque cuando funciona bien asigna recur- sos y riesgos de manera eficiente, y por ende estimula el crecimiento económico. La banca en particular, es estratégica para el desarrollo económico, y México, pese a la crisis internacional y a diferencia de lo que sucedió en mercados desarrollados, cuenta con una banca sólida y con expectativa de expansión en el otorgamiento del crédito. En el marco de la 74 Convención Bancaria, “La banca, promotora del desa- rrollo y del bienestar en México” Ignacio Deschamps, presidente saliente de la Asociación de Bancos de México (AMB), señaló que “de 2003 a 2007 el crédito ban- cario en México creció 6 puntos del PIB. Fue una de las 3 más grandes expansio- nes del crédito en 50 años. En esos 5 años, el crédito creció 18% en promedio anual, es decir, 3 veces más en términos reales que el PIB. Una tendencia multianual si- milar es la que preveo a partir de 2011: que crezca el crédito bancario de manera sostenible, con buena calidad de riesgo, en- tre 15 y 20% cada año, es decir, entre 3 y 4 veces el PIB”. Deschamps reflexionó sobre el bajo nivel de penetración crediticia que hoy se tiene, de cómo crecer dinámicamente pero sostenible. “Subir rápida y agresiva- mente la penetración del crédito como % del PIB requeriría de un milagro o de un comportamiento irresponsable, porque du- plicar el tamaño en un periodo corto, es un problema con consecuencias normalmente lamentables para un ser vivo o una em- presa... flaco favor le haríamos al país cre- ciendo artificialmente el crédito para luego caer nuevamente, con el enorme costo so- cial que implica para las familias, empresas y el desarrollo del país”. Y recordó que esa amarga película ya la vimos en México. ¿Quién se siente orgu- lloso del 40% del PIB que alcanzó el crédi- to en el 94? “Sí, efectivamente entre 1990 y 1994, el crédito creció 20 puntos del PIB, en sólo 5 años. El crédito creció como es- puma: sin buró de crédito, sin procesos sólidos de admisión, sin áreas de cobran- za establecidas. Y el 95 trajo además una enorme crisis financiera y económica. En dos años el crédito cayó 10 puntos del PIB y en los siguientes 8, otros 10 más. Los 20 puntos del PIB se perdieron y tardamos 8 años para que el crédito bancario volviera a crecer. Con una grave afectación a la cul- tura de pago de los clientes, que gradual- mente se ha recuperado”. Esos 20 años que perdimos entre la banca nacionalizada y la crisis de los 90, los perdimos también en el desarrollo del crédito. Recordó como en esas dos déca- das, otros países que no tuvieron una crisis bancaria y siguieron creciendo el crédi- to respecto al PIB, como por ejemplo en Chile, éste creció en ese tiempo 40 puntos del PIB. “Asumamos que es inaceptable el bajo nivel de crédito en México, pero traduz- camos esa frustración, no en acusaciones recíprocas, sino en el compromiso de ace- lerar la velocidad de crecimiento.” Abm/Arroyo Photo

RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=