Carlos Slim

precios de las grandes casas subastado- ras. Como decía Bertold Brecht, son ma- los tiempos para la lírica. El romanticismo quedó muy atrás, tal vez en estos cuadros que animan las presen- tes páginas, que en su momento eran total- mente antirrománticos y más bien buscaban ser modernos a ultranza, todavía encontre- mos ese delirio transformador, esa potencia única que hizo de la primera mitad del siglo XX, una época de efervescencia y locura. La crisis permanente del arte y crisis económica coyuntural, de la que apenas empezamos a ver sus devastadores efectos, proveerá tal vez a lo creativo de nuevos valores y singulari- dades, la fe es lo último que se pierde. L I F E S T Y L E • A R T E ( En esta página ) La calle penetra en el edificio (1911) de Humberto Boccioni Óleo sobre tela, 100 x 106.5 cm Sprengel Museum, Hanover RE Aquellos que abogaban por inundar los museos han pasado a engrosar sus co- lecciones, los más revolucionarios se transformaron por obra y gracia del tiempo en convenciones históricas. A cien años, el futurismo es pasado, está pasado y el futuro del arte tal y como lo conocemos se presenta turbio, confuso hasta para los expertos. Los museos son cada vez más un circo, las exposiciones un show metálico, los artistas se convier- ten en autopromotores y proyectistas, las obras se alejan de la convención pero ne- cesitan de las empresas y los bancos para que las financien, la crítica no sabe si in- vestigar la historia del arte o las listas de Real Estate Market | 207

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