Real Estate Market | 213 NACE EL MODERNISMO Una vez dado este paso se engendró un movimiento cultural que no tenía parangón en la historia: el modernismo había nacido. En Alemania, Gerrit Rietveld desarrolló muebles de formas depuradas, y el arquitecto Le Corbusier se posicionaría como figura fundamental de dicho movimiento en Francia, al lado de René Herbst y Hielen Grey. Esta ligereza formal inspiró posteriormente al finlandés Alvar Aalto, quien inició el uso de madera contrachapada, y poco después al galo Jean Prouvé, quien utilizó técnicas y materiales reservados hasta entonces para disciplinas como la aeronáutica, situación que ya influía poderosamente en otras áreas del diseño, como la automotriz. Técnicas industriales, como el cromado, se popularizaron en las grandes urbes mediante su aplicación en coches, aparatos eléctricos, muebles y una infinita gama de enseres que reflejan una cultura de vida que busca congruencia con la comodidad, la limpieza y el progreso. La escuela escandinava del diseño encontró gracias a Alvar Aalto un importante adelanto para el modelado de la madera laminada, que a partir de una actitud racionalista esboza mobiliario del noble material en dos dimensiones, y cuyas formas “orgánicas” llamaron la atención de los especialistas, que las colocaban en competencia con las creaciones del inglés Gerald Summers. Cuando la sombra de la guerra se hizo presente en Europa, tras el advenimiento de los regímenes totalitarios del eje Berlín-Roma-Tokio, el diseño americano colaboró estrechamente con la industria. Diseñadores como Charles Eames, Eero Saarinen, de origen finlandés, y Harry Bertoia, de origen italiano, realizaron modelos que habían de ser producidos en serie para amueblar los hogares de Norteamérica. Y aunque fueron concebidos para ser accesibles al gran público, al mismo tiempo apalancarían al diseño para constituirse como un elemento fundamental en la vida cotidiana, mientras que su esencia ya delineaba de forma notable un “estilo de vida”. INNOVACIÓN Y MATERIALES La celeridad creativa de la industria bélica detonaría el desarrollo de novedosos plásticos y espumas que, una vez acabado el conflicto armado en Europa, serían acogidos por diseñadores, artistas y creadores como materia prima de sus obras. La gran maleabilidad de estos materiales permitieron una fantasía creativa que en la década los sesenta daría origen al juego de formas y colores del Pop Art. Los principales representantes de esta tendencia fueron el danés Verner Panton y el italiano Joe Colombo. El primero creó una silla que aún sigue siendo un emblema de modernidad, tanto como las creaciones de Aero Arnio, quien produjo sillería que luce, hasta cierto punto, surreal. En la época de posguerra, Alemania asume un papel de liderazgo creatiL I F E S T Y L E • HO M E DE S I G N SIDE CHAIR FRANK O. GEHRY 1972 SIDE CHAIR FRANK O. GEHRY 1972 T . VAC RON ARAD 1999
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