Infraestructura
Real Estate Market 98 se incorpore a los demás ingredien- tes. Al día siguiente se le da forma y se compacta rellenando moldes de madera rectangulares o de cualquier forma que nos sea útil. Finalmente, se colocan en el piso, se desprenden del molde, se secan al sol hasta que estén lo suficientemente secos para poder manipularlos y se apilan de canto para que terminen de secarse y puedan ser transportados. Al correr la era moderna se fue- ron perdiendo siglos de conocimiento acerca de la tipología y los materiales correctos para construir casas adapta- das al entorno. Si analizamos la arqui- tectura de los siglos anteriores al XX, tiempos sin energía eléctrica ni ma- quinaria que regulara nuestro hábitat para darnos confort, nos damos cuen- ta que en cada región se construía de una forma particular, con materiales locales abundantes, de manera que las casas estuvieran naturalmente bien adaptadas al clima, la luminosidad y el entorno en general. Se utilizaba tanto el diseño como los materiales idóneos para que el espacio fuera con- fortable y sano, por ejemplo, para ge- nerar y preservar el calor en la mon- taña o promover la brisa y disipar el calor en clima cálido. Se utilizaba un material versátil, abundante, de poco mantenimiento y gran durabilidad. Paradójicamente, el siglo XX, el si- glo del conocimiento y la ciencia, dio preferencia a materiales, tecnología y sistemas constructivos que se traducen en alergias, problemas respiratorios, dolores de cabeza y un aire viciado, ca- racterístico de los edificios modernos, cerrados y regulados por maquinaria a grandes costos energéticos y que des- prenden gases tóxicos. Es curioso que nos preocupemos tanto de la contami- nación atmosférica y las condiciones de deterioro a la que hemos llegado, sin darnos cuenta de que pasamos la mayor parte de la vida entre los muros de nuestra casa u oficina, en la mayoría de los casos, un espacio construido con fines funcionales, ajustado a la econo- mía y la moda y pocas veces diseñado con parámetros de salud y confort. Es tiempo de que nuestro hábitat vuelva a ser reflejo de nuestro entorno, nuestras aspiraciones y el bienestar común. El adobe fue el material predilecto por la mayor parte de las culturas del mundo, sus resultados positivos per- duraron milenios y se convirtieron en tradición popular, ahora este material tiene un resurgimiento en el ámbito mundial, ya sea como adobe, cob, tie- rra apisonada o bajareque, existen un sinfín de libros y un interés creciente de un público con ganas de vivir sanamen- te y ver un mejor entorno. Han pasado 25 años desde aquella primera casa, lo que empezó como un interés por un bloque de adobe hoy se ha transformado en propuestas arqui- tectónicas distintas. Después de todo, siempre puede acudirse a la madre tie- rra en busca de refugio. Cuernavaca, Morelos. ARQ. MICHEL LEWIS
RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=