Centros comerciales

El Ancla Willi Gutmann (1927) Suiza Real Estate Market 205 L i f e sty l e • A rt e de madrugada, parecieran completarse en una blanquísima ilusión, cuando el auto alcanza una velocidad considerable. La quinta estación le corresponde a Francia. Pierre Székeli apuesta por su resig- nificación mexica. El sol bípedo se restauró en 2000 por una televisora mexicana, cuando se deshizo de su original tono terracota y con el beneplácito del artista, aho- ra en estridente tono amarillo, se ancla con dos bases irregulares al piso. Rebotan esferas en azul marino y una más, que curiosa, presume su rosa intenso. Frente a un centro comercial no se intimida la Torre de los vientos . El uru- guayo Gonzalo Fonseca funde un zigurat sumerio con los antiguos basamen- tos piramidales mesoamericanos. Restaurada por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, la escultura habitable hace a un espectador activo, donde la arqueología rescatada en un minimalismo geométrico abraza a Ehécatl y lanza nuestra mirada a las nubes para aterrizarla en una especie de silo o con- tendedor de granos de maíz, alimento prístino mesoamericano. Le sigue una base trapezoidal dispar que, después del abandono, ahora muestra triunfante en la parte más alta, una mano que se confunde con la paloma, símbolo de aquellas olimpiadas. Constantino Nivola concilia con el verde, blanco y rojo a una realidad, ya italiana, ya mexicana, en una obra que sin título merece un cobijo de paz. Bélgica y el artista Jacques Moeschal nos obligan a hacer una octava parada. Círculo concéntrico que habla de inicio y fin. Un uróboros moderno que se afianza en la tierra o más bien parece emerger de ella. Sale a flote entre el pedre- gal y su verde agua, ahí donde su mirilla permite, desde la entrada a la Villa Olímpica, vernos en un espejo cotidiano que se atraviesa entre po- lución y realidad. Otra más que deja el título a la imagina- ción del transeúnte es la obra del norteame- ricano Todd Williams. Rescatada por una inmobiliaria y la delegación Tlalpan, sus tres estructuras semicirculares parecieran constituir una techumbre multicolor que refleja los contrastes mexicanos. La hora en la que deambulamos por uno de los tréboles del Periférico la marca el Reloj solar . Polonia y Grzegorz Kowalski realizan una cáli- da danza de luz, geometría y abstrac- ción, compuesta de siete conos ama- rillos y anaranjados de más de tres metros y medio de altura, restaurados en 2001 por The History Channel Latinoamérica y la UNESCO. España se sumó tardíamente a la celebración con la escultura del barce- lonés José María Subirachs. Aunque Entrañable proyecto de comunión entre el arte y el espacio urbano, desde su apertura se ha resignificado. Siempre un paseo del alma.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=