Querétaro

197 L I F E S T Y L E • AR T E Real Estate Market Al llegar a la cita lo hallé concentrado, terminando una de sus obras. Con la mirada profunda e insistente sobre su trabajo, como si éste no tuviera fin, como si buscara en cada trazo el más mínimo detalle y revistiéndolo para dar el resultado perfecto. La mano de Juan Carlos Mendoza movía con firmeza y precisión un bolígrafo regalo de su padre, haciendo uso una vez más de la técnica que le ha dado gran éxito. En ese momento le daba los últimos toques a un gran paquidermo, lo que me llevó a reflexionar acerca de lo que puede lograr una mano virtuosa con un simple instrumento. Detallaba la piel rugosa, dura, con las marcas que sólo el tiempo puede generar sobre un elefante. Huellas realizadas con una similitud escalofriante, y que pueden llevar al observador a contemplar sus obras por horas, sin pensar en el tiempo o el espacio. La sensación que da el observar cada una de sus obras es inigualable, no sólo por las diferentes texturas que logran sus trazos, sino por los pequeños detalles que crean un sinfín de acertijos y misterios que encierran cada una de sus creaciones, haciendo imágenes llenas de vida. De ahí su mensaje: “que no le suceda al animal, lo que al papel”. Autodidacta y observador sin límite, Juan Carlos Mendoza dibuja desde que es niño y su interés por el arte nace de su incesante capacidad de pintar. Su taller son los hoteles del mundo, en donde siempre encuentra un punto de partida e inspiración. Él dice preferir los rincones a media luz y en donde pueda pintar hasta altas horas de la madrugada. La palabra perfección lo define de forma clara, ya que todas sus piezas es-

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