sanas tanto para el acreditado, como para la institución financiera que otorga esos créditos. Estas incluyen una estricta supervisión de a quién se le otorga el crédito, gran escrutinio en su historial crediticios, su solvencia, entre otras cláusulas. LAS DIFERENCIAS Para aquellos que se cuestionan acerca de las fortalezas del modelo de bursatilización hipotecaria mexicano, el documento de BBVA-Bancomer explicó que “existe una enorme diferencia entre los mercados de bursatilizaciones en México y Estados Unidos, que incluso los vuelve no comparables”. El de nuestro país “tiene un formato bastante conservador, lo que lo hace propicio para un mercado naciente, en el que los originadores han bursatilizado portafolios sólidos, con créditos de alta calidad que protegen a los inversionistas a tasa fija, todos para primera vivienda, a personas con buen historial crediticio, razones de deuda a ingreso (DTI) no mayores a 33 por ciento, préstamos a valor (LTV), no mayores a 90 por ciento y créditos con seguros hipotecarios”. En el modelo americano “todos en la cadena tuvieron incentivos perversos y se creó lo que es conocido como –el problema del agente principal-, en donde los originadores incurrieron en una situación de riesgo moral, pues sabían que tendrían elevado número de retornos, si los créditos de alto riesgo eran pagados, y sólo tendrían una pequeña fracción de pérdidas si sucedía lo contrario. Así, mientras el aumento en los precios de las casas en Estados Unidos fue superior a 100 por ciento entre el primer trimestre de 2000 y el segundo de 2006, en México éste fue apenas cercano al 40 por ciento, es decir, un nivel muy similar a la inflación acumulada durante ese lapso”, (que fue de 37 por ciento). El informe del Servicio de Estudios Económicos de BBVA-Bancomer también comentó que a partir del verano de 2007 -cuando empezó la crisis de los bonos subprime- los inversionistas se habían estado preocupando por los bonos respaldados por las hipotecas en México (Bohris) y su contagio ante la mayor aversión al riesgo. Al respecto, los efectos se pueden medir en cantidad y en riesgo dijo el análisis de la banca de origen Ibérico. En el primer caso, la emisión de Bohris se ha mantenido fuerte y dinámica desde el verano de 2007, a pesar de la mayor aversión al riesgo. En el caso de los precios, precisamente debido a la aversión al riesgo ha generado una tendencia a la alza en los spreads (diferenciales de tasas) de estos bonos. Ante este panorama, el resultado es sorprendente. Observe: El ritmo de la emisión de bonos ha disminuido hasta en 42 por ciento, frente a los 12 meses previos (de 19 a 11). No obstante y a pesar de que se podría intuir que al volverBolsa de Valores de Nueva York. Edificio de AIG, China. IMGRES•AH FLICKR “La turbulencia desatada en los mercados financieros a partir del surgimiento de la crisis subprime, sin duda afectará a nuestro país en el sentido de que habrá escasez de crédito, y con ella, mayores dificultades para financiar los proyectos de los jugadores en la industria mexicana”. Real Estate Market 107 CR ÉD I TO
RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=