Si el conflicto en Medio Oriente se prolonga y continúan las disrupciones en la producción y transporte de crudo en la región, los precios del petróleo podrían superar los 100 dólares por barril en el corto plazo. Incluso, no se descarta un escenario más extremo en el que las cotizaciones escalen hacia niveles cercanos a 150 dólares por barril.