Finalizaron los vuelos de demostración del taxi aéreo eléctrico de Joby Aviation en el cielo de la Bahía de San Francisco, California.
Con una base operativa construida sobre miles de vuelos de prueba y más de 80,400 km volados con su flota, la compañía considera que está lista para expandir su presencia en todo Estados Unidos.
Joby fue seleccionada como socio en varias solicitudes ganadoras dentro del programa piloto de integración de eVTOL (eIPP), respaldado por la Casa Blanca, lo que le brindó a la compañía la oportunidad de comenzar operaciones iniciales en 10 estados: Arizona, Florida, Idaho, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Oklahoma, Oregón, Texas y Utah.
Según Joby, esta selección supone un hito importante no solo para Joby, sino para el sector de los taxis aéreos en general en Estados Unidos, con el potencial de acelerar significativamente el camino hacia el servicio comercial.
La compañía informa que continúa avanzando hacia la certificación, como lo demuestra el exitoso vuelo de su primer avión homologado por la FAA para TIA, lo que abre el camino para que los pilotos de la FAA realicen pruebas de certificación a finales de este año.
Para satisfacer la demanda de su tecnología, Joby está ampliando rápidamente su capacidad de fabricación. Este crecimiento se ve respaldado por una nueva planta de 65,000 metros cuadrados en Dayton, Ohio, que, junto con la planta de producción ampliada de Joby en Marina, California, y la planta especializada en sistemas de propulsión en San Carlos, California, está diseñada para apoyar los planes de Joby de aumentar su ritmo de producción hasta cuatro aeronaves al mes en 2027.