En un mercado inmobiliario donde la altura extrema suele ser sinónimo de exclusividad, The Greenwich decidió ir a contracorriente. Ubicado en el número 125 de Greenwich Street, en pleno Financial District de Manhattan, este rascacielos residencial diseñado por Rafael Viñoly Architects se consolidó en 2025 como uno de los desarrollos más relevantes del superlujo urbano, no por desafiar el cielo, sino por reinterpretar la manera de habitarlo.

La estructura –concebida como dos vigas monumentales en forma de I, giradas 90 grados– no solo otorga una resistencia excepcional frente a las fuerzas del viento, sino que elimina casi por completo las columnas interiores. El resultado es una flexibilidad total en la distribución de las residencias y una experiencia espacial inusual en torres de esta escala. Desde estudios cuidadosamente diseñados hasta unidades de mayores dimensiones, cada residencia se beneficia de planta libre, configuraciones abiertas y ventanales de piso a techo que capturan vistas al puerto, al río Hudson y al corazón financiero de Nueva York.

El acristalamiento continuo y la geometría en forma de paralelogramo permiten que la luz natural sea protagonista, generando interiores que se perciben más amplios de lo que dictan los metros cuadrados. A nivel visual, las plantas mecánicas hexagonales, integradas como cortavientos estructurales, introducen una pausa elegante en la fachada de cristal y refuerzan la identidad arquitectónica del edificio.
En la base, tres niveles de locales comerciales refuerzan la vida urbana de Greenwich y Thames Street, integrando el edificio al tejido peatonal y cultural del entorno. Más que un simple desarrollo inmobiliario, The Greenwich representa una nueva manera de entender el lujo residencial en Nueva York: menos ostentación vertical y más calidad espacial, diseño inteligente y experiencia de vida.
