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En el marco del Congreso Mundial de Mujeres Líderes celebrado en la Universidad de Harvard, la abogada y empresaria yucateca Ana Cristina Correa Cervera, CEO de Grupo Foret, presentó una propuesta que replantea los fundamentos del desarrollo inmobiliario: colocar la seguridad de la mujer como el principal indicador de rentabilidad.

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Durante su ponencia, Correa Cervera cuestionó el enfoque tradicional del sector, al señalar que se ha privilegiado la tecnología y certificaciones ambientales sin integrar plenamente la dimensión social. Desde su perspectiva, el miedo en el espacio urbano representa una falla de diseño que impacta directamente en la plusvalía de los activos.

 

Como respuesta, presentó “Aura Naranja”, un sistema de auditoría enfocado en identificar y eliminar puntos ciegos en el diseño urbano y arquitectónico. Este modelo incorpora métricas como la “Visibilidad Cognitiva” (capacidad de reconocer un rostro a 15 metros) y promueve esquemas de “vigilancia natural”, con el objetivo de generar entornos más seguros y, al mismo tiempo, más rentables.

 

La empresaria respaldó su planteamiento con datos del Urban Land Institute, que indican que los desarrollos con protocolos de seguridad de género pueden alcanzar tasas de ocupación hasta 12% superiores al promedio del mercado. Bajo esta lógica, sostuvo que la seguridad debe entenderse como un activo intangible de alta liquidez dentro del Real Estate contemporáneo.

"¿De qué sirve un edificio con certificación energética Platino si la mujer que camina por su acera a las diez de la noche no se siente segura? El miedo es una falla de diseño y una pérdida de plusvalía", afirmó ante la audiencia en Harvard.

 

 

En paralelo, presentó el llamado Modelo Fractional, orientado a democratizar el acceso a inversiones inmobiliarias de alta gama mediante esquemas institucionales como fideicomisos. Esta propuesta busca ofrecer rendimientos estimados de entre 15% y 20%, al tiempo que promueve una mayor inclusión financiera.

 

La ponencia concluyó con un llamado a establecer un nuevo contrato social en el sector inmobiliario, basado en la corresponsabilidad entre desarrolladores, inversionistas y comercializadores, donde el valor económico se alinee con el bienestar social.

 

Con esta intervención, Correa Cervera posiciona una visión de corte humanista dentro del mercado inmobiliario global, en la que la seguridad, la inclusión y el propósito se integran como factores clave de rentabilidad y desarrollo sostenible.