|  

Más de 100 facilitadores privados recibieron su certificación del Poder Judicial del Estado de México para intervenir en conflictos mediante mediación, conciliación y diálogo.

4 No me gusta0

El Poder Judicial del Estado de México (PJEdomex) incorporó a una nueva generación de especialistas que podrán ayudar a resolver conflictos sin que las partes tengan que llegar necesariamente a los tribunales. Se trata de más de 100 facilitadores privados que recibieron su certificación por parte del Centro Público de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias.

La ceremonia, realizada en el Auditorio Mariano Arizcorreta de los Juzgados Familiares y Civiles de Toluca, representa un paso más en la estrategia del Poder Judicial mexiquense para ampliar las alternativas de acceso a la justicia y fortalecer una cultura basada en el diálogo.

 

Los nuevos facilitadores podrán participar en controversias entre particulares mediante mecanismos como la mediación y la conciliación. Su trabajo consiste en generar condiciones para que las personas involucradas puedan comunicarse, identificar el origen de sus diferencias y construir por sí mismas un acuerdo.

 

 

A diferencia de un juez, el facilitador no determina quién tiene la razón ni impone una solución. Su responsabilidad es conducir el proceso de manera imparcial y ayudar a que las partes encuentren una salida que resulte aceptable para ambas.

Ivette Murat, una voz de liderazgo para la nueva generación

Uno de los momentos relevantes de la ceremonia fue la participación de Ivette Morán Rodríguez de Murat, facilitadora pública privada, quien habló en representación de las personas que recibieron su certificación.

 

Su intervención puso el acento en la dimensión social que tiene esta actividad. Más allá de obtener una acreditación profesional, planteó ante sus compañeros la responsabilidad de utilizar las herramientas adquiridas para contribuir a disminuir la confrontación y recuperar el diálogo en espacios cotidianos.

 

Morán Rodríguez de Murat llamó a sus colegas a convertirse en constructores de acuerdos y llevar esta nueva capacidad de intervención a ámbitos cercanos a la sociedad, como las familias, los centros de trabajo y las comunidades.

Este mensaje coloca a Ivette Morán como una figura de liderazgo dentro de esta tercera generación, al asumir públicamente la responsabilidad de quienes ahora tendrán la posibilidad de intervenir en conflictos que, de no atenderse oportunamente, pueden terminar deteriorando relaciones personales, familiares, laborales o comunitarias.

 

 

Su participación también refleja el cambio de enfoque que buscan impulsar los mecanismos alternativos: pasar de una cultura en la que el conflicto se resuelve principalmente mediante una disputa judicial, a otra en la que el diálogo y la construcción de acuerdos pueden ser el primer recurso.

Justicia que busca resolver antes de llegar a juicio

Durante el acto, el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, Héctor Macedo García, destacó que la atención de los conflictos no puede depender exclusivamente de los tribunales.

Por ello, llamó a las personas certificadas a utilizar su preparación para ampliar las posibilidades de solución pacífica y hacer que el juicio sea una alternativa, pero no necesariamente el primer camino para resolver una controversia.

La directora general del Centro Público de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias, magistrada Blanca Colmenares Sánchez, destacó a su vez que la formación de los facilitadores implica una manera diferente de entender el acceso a la justicia.

 

Además de las técnicas de mediación y conciliación, los nuevos especialistas fueron preparados para identificar las necesidades de las personas involucradas en un conflicto. La responsabilidad, señaló, requiere conocimiento, sensibilidad, ética e imparcialidad.

 

¿Qué puede hacer un facilitador privado?

La figura del facilitador privado busca abrir una vía de solución para controversias que pueden resolverse mediante acuerdos, sin iniciar necesariamente un proceso judicial.

Entre sus funciones se encuentran:

  • Escuchar a las personas involucradas.
  • Identificar los puntos centrales del conflicto.
  • Facilitar la comunicación entre las partes.
  • Conducir el procedimiento con imparcialidad.
  • Ayudar a encontrar alternativas de solución.
  • Acompañar la construcción de acuerdos.

Estos mecanismos pueden tener aplicación en conflictos familiares, vecinales, laborales, comunitarios y entre particulares, siempre que las características del caso permitan recurrir a una vía alternativa.

 

Con la certificación de esta tercera generación, el PJEdomex amplía la red de personas capacitadas para promover estas herramientas y acerca la solución alternativa de controversias a distintos sectores de la sociedad.

 

Una nueva responsabilidad

La certificación no representa solamente el cierre de una etapa de preparación profesional. Para los nuevos facilitadores implica asumir una responsabilidad frente a personas que buscan resolver una diferencia sin profundizar la confrontación.

 

En este escenario, el llamado de Ivette Morán cobra especial relevancia: llevar el diálogo fuera de los espacios judiciales y convertirlo en una herramienta cotidiana para prevenir que los conflictos escalen.

 

La tercera generación de facilitadores privados inicia así una nueva etapa con una encomienda concreta: ayudar a que más controversias puedan encontrar una solución construida por las propias partes y que el acceso a la justicia también pueda significar escuchar, dialogar y llegar a acuerdos antes de litigar.