El crecimiento del financiamiento en México no depende solamente de una mayor disponibilidad de recursos. La certeza jurídica, la calidad de los procesos y la confianza entre quienes participan en una operación son factores fundamentales para que el crédito pueda expandirse sobre bases sólidas.
Por lo que, esta relevancia es particularmente evidente en sectores como el inmobiliario, donde las operaciones involucran importantes recursos, garantías y patrimonio, y requieren procesos jurídicos capaces de brindar certidumbre tanto a las instituciones financieras como a sus clientes.

La distinción fue otorgada en el marco de la 20 Convención Nacional ASOFOM, realizada los días 26, 27 y 28 de agosto en Cancún, Quintana Roo, uno de los principales encuentros del sector financiero no bancario del país.
Ahora bien, el reconocimiento pone sobre la mesa un aspecto que adquiere cada vez mayor importancia para la evolución del financiamiento: elevar los estándares de calidad, cumplimiento y seguridad en cada una de las etapas que forman parte de una operación.
Y para las instituciones financieras tradicionales y las no bancarias, contar con procesos jurídicos sólidos contribuye a reducir riesgos y generar confianza; para empresas y personas, significa una mayor protección y certeza sobre las operaciones que realizan y el patrimonio involucrado.
Por ello, distinguir las mejores prácticas también representa una forma de impulsar la profesionalización de toda la cadena financiera.