La firma identifica un entorno favorable para su incursión, al considerar que existen “condiciones históricas ideales” para el crecimiento del mercado bursátil, así como necesidades no cubiertas por intermediarios tradicionales.
En específico, apunta a empresas en proceso de institucionalización que requieren acceso a financiamiento y estructuración financiera más sofisticada.
Uno de los factores clave es el entorno regulatorio, respaldado por instituciones como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la Condusef, el Banco de México y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que brindan certidumbre jurídica y operativa.
TMSourcing también señala cinco elementos que refuerzan su estrategia: el desarrollo del mercado “mid-cap”; el Plan Nacional de Infraestructura, con una inversión estimada de 5.6 billones de pesos; la maduración de instituciones no bancarias como las Sofomes —que han colocado más de 1 billón de pesos en crédito en dos décadas—; un mercado fiduciario que supera los 14 billones de pesos; y un marco normativo sólido para inversionistas.
Asimismo, la posible aprobación de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica podría actuar como catalizador, al facilitar la participación de inversionistas mediante instrumentos especializados.
En paralelo, el país ha mejorado su posicionamiento internacional. De acuerdo con el índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa de Kearney, México avanzó del lugar 25 al 19 a nivel global.