El conflicto militar en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán está generando fuertes repercusiones en el transporte internacional de mercancías, con efectos que ya se reflejan en el incremento de tarifas, el encarecimiento de los seguros y la reconfiguración de rutas marítimas y aéreas en distintas regiones del mundo.
“La situación es incierta y puede cambiar rápidamente, creando nuevas afectaciones o restricciones. Hay retrasos y desvío en rutas marítimas a nivel mundial, así como alza en tarifas y seguros que en algunos casos superan el 1000%, y también se ha impactado al transporte aéreo de mercancías”, señaló.
El cierre de una ruta clave para el comercio mundial
Uno de los puntos más sensibles para el comercio internacional es el Estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más estratégicos para el transporte global de energía y mercancías.
El cierre de esta vía ha generado una cadena de efectos en el transporte marítimo internacional. Entre los principales impactos destacan el incremento en las tarifas de flete, el aumento en las primas de seguros marítimos y la reorganización de rutas comerciales.
La situación también ha provocado retrasos en la entrega de mercancías y escasez de espacio en embarcaciones, ya que varios buques han sido afectados o se encuentran varados debido al conflicto.
Navieras ajustan operaciones
Ante el deterioro del entorno de seguridad en Medio Oriente, algunas de las principales navieras del mundo han comenzado a suspender o modificar sus operaciones en la región.
Entre ellas se encuentra Maersk, que decidió suspender el transporte marítimo de mercancías en siete países de la zona, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Omán y Kuwait.
Por su parte, MSC canceló todas las reservas de carga con destino a Medio Oriente, mientras que Celestyal Cruises suspendió diversos itinerarios en el Golfo Pérsico por razones de seguridad.
Golpe al transporte aéreo de mercancías
También, el impacto del conflicto se ha extendido al transporte aéreo internacional. El cierre del espacio aéreo en varias zonas de Medio Oriente ha provocado la cancelación de más de 20,000 vuelos, afectando tanto a pasajeros como al traslado de carga aérea.
Además, el encarecimiento del combustible —que ha aumentado 72% desde el inicio del conflicto— está presionando los costos operativos de las aerolíneas y elevando las tarifas de transporte.
Diversas aerolíneas han tenido que modificar sus rutas para evitar el espacio aéreo iraní o zonas cercanas al conflicto. Entre ellas se encuentran Emirates, Qatar Airways y Lufthansa, que han cancelado vuelos, reducido operaciones o desviado trayectos para mantener la seguridad de sus operaciones.
Impacto global en las cadenas de suministro
Aunque el conflicto se concentra en Medio Oriente, sus efectos ya se sienten en el sistema global de transporte y logística, afectando tanto el movimiento de mercancías como el de pasajeros.
Para la industria logística, este entorno obliga a rediseñar rutas comerciales, anticipar retrasos y buscar soluciones para mantener el flujo de bienes entre regiones.
“La labor de los agentes de carga es de suma importancia para ayudar a importadores y exportadores del país a encontrar las mejores opciones para el movimiento de sus mercancías, con el diseño de rutas alternas y optimización de costos”, concluyó.