La posibilidad de comprar una vivienda en Estados Unidos se aleja cada vez más para los jóvenes. Actualmente, apenas el 4.5% de los integrantes de la Generación Z es propietario de una casa, una cifra que contrasta con el 73.1% de los baby boomers y que refleja la mayor brecha generacional de acceso a la vivienda registrada hasta ahora.
El estudio muestra que, aunque la tasa general de propiedad de vivienda en Estados Unidos se ubica en 46.8%, su nivel más alto en las últimas dos décadas, los menores de 30 años continúan enfrentando fuertes barreras para acceder a una casa propia.
Hace 20 años, el 18.5% de los estadunidenses menores de 30 años tenía vivienda propia. Hoy esa proporción cayó a 11.8%, lo que representa un retroceso de 36% desde 2005.
Además de la baja participación de la Generación Z, el informe evidencia las diferencias entre generaciones. Mientras los baby boomers mantienen una tasa de propiedad de 73.1%, la Generación X alcanza 64.8% y los millennials llegan a 44.1 por ciento.
De acuerdo con el análisis, para que la Generación Z alcance el mismo nivel de propiedad de vivienda que tienen actualmente los baby boomers, alrededor de 48.7 millones de jóvenes adicionales tendrían que comprar una casa antes de cumplir 65 años. La cifra equivale aproximadamente a toda la población de España.
También el rezago impacta a los millennials. Aunque esta generación supera numéricamente a los baby boomers por cerca de 7 millones de personas, posee menos viviendas.
Según el informe, los baby boomers son propietarios de 49.3 millones de viviendas, frente a 32.8 millones en manos de millennials, una diferencia cercana a 17 millones de propiedades.
Y en contraste, las diferencias son menores en ciudades con costos inmobiliarios tan elevados que incluso los baby boomers presentan tasas de propiedad inferiores al promedio nacional. Entre esos mercados destacan Los Ángeles, Las Vegas y Nueva York.
Para el caso de los millennials, las mayores dificultades para acercarse a los niveles de propiedad de los baby boomers se observan en Honolulu, además de Myrtle Beach y North Port, donde el encarecimiento de la vivienda y las tasas hipotecarias continúan limitando el acceso al mercado.
Contrariamente, las ciudades más asequibles del Medio Oeste estadunidense muestran diferencias más reducidas entre generaciones. Mercados como Omaha, Des Moines y Akron presentan brechas considerablemente menores en niveles de propiedad.

