El crowdfunding inmobiliario ha transformado las alternativas de financiamiento para los desarrolladores y las opciones de inversión en bienes raíces en México. El modelo pasó de ser una alternativa poco conocida a canalizar montos cada vez mayores, aunque ahora enfrenta una etapa de consolidación y mayores exigencias regulatorias.
Un ejemplo de esta evolución es briq.mx. De acuerdo con información de la plataforma, el financiamiento anual que destinó a desarrolladores inmobiliarios aumentó de 6.85 millones de pesos en 2015 a 716.9 millones en 2025, un crecimiento de más de 100 veces.
De un modelo experimental a una industria regulada
El crowdfunding inmobiliario comenzó a desarrollarse en México alrededor de 2014 y 2015, cuando las primeras plataformas exploraban cómo conectar a desarrolladores que necesitaban capital con personas interesadas en invertir en bienes raíces.
Uno de los cambios más relevantes llegó en marzo de 2018, con la publicación de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, conocida como Ley Fintech. Posteriormente, entre 2021 y 2022, comenzaron a publicarse en el Diario Oficial de la Federación las autorizaciones para operar como Instituciones de Financiamiento Colectivo (IFC), bajo la supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
La regulación estableció requisitos para las plataformas y elevó las exigencias operativas y financieras del negocio. Al mismo tiempo, contribuyó a definir reglas para la actividad y a ofrecer mayor certidumbre a quienes participan en ella.
La adaptación a estas disposiciones representa un costo relevante para las empresas. Según la plataforma, alrededor de 35% del tiempo de su equipo se destina a atender requerimientos de la autoridad.
Menores montos de entrada y más desarrolladores
Los indicadores de briq.mx muestran cómo ha cambiado el perfil de los participantes. El número acumulado de desarrolladores que han recurrido a la plataforma pasó de nueve en 2015 a 138 en agosto de 2026, mientras que la base acumulada de inversionistas llegó a 22,058 personas.
Entre enero y agosto de 2026 se incorporaron 704 nuevos inversionistas, frente a los 37 registrados durante todo 2015. Además, el promedio de inversiones por usuario aumentó de 2.81 en 2015 a 12.41 en 2026, una señal de mayor participación dentro de la plataforma.
Y para quienes invierten, la principal diferencia es la posibilidad de participar con cantidades menores en oportunidades vinculadas con el mercado inmobiliario. Sin embargo, el acceso es distinto a comprar directamente una vivienda o un inmueble: las condiciones dependen de la estructura de cada inversión, los plazos del proyecto y los riesgos asociados.
El mercado se concentra y enfrenta una depuración
El crecimiento del crowdfunding inmobiliario ha estado acompañado por una reducción del número de participantes activos y una concentración del financiamiento en las plataformas de mayor tamaño.
Según datos de la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (AFICO) citados por briq.mx, al cierre de 2024 había nueve plataformas autorizadas por la CNBV, de las cuales siete estaban en operación. El fondeo acumulado de la industria ascendía a 4,443 millones de pesos.
No obstante, el volumen de recursos también se concentra en pocos jugadores. De acuerdo con la información de briq.mx, tres plataformas reunían 86% del fondeo acumulado de la industria y la propia empresa concentraba 50.2 por ciento.
La rentabilidad es otro desafío. De las siete plataformas que operaban al cierre de 2024, solo dos reportaron utilidades, según los datos citados por la compañía. Briq.mx registró una utilidad de 6.5 millones de pesos sobre ingresos de 30.3 millones de pesos ese año.
Tecnología e inteligencia artificial, los siguientes retos
Tras una primera etapa de crecimiento y otra marcada por la regulación, la industria comienza a incorporar nuevas herramientas tecnológicas para mejorar la experiencia de inversionistas y desarrolladores.
Briq.mx identifica a la tecnología como uno de los factores que hicieron posible conectar proyectos inmobiliarios con una mayor cantidad de participantes. Ahora se trabaja en soluciones basadas en inteligencia artificial que permitirían a los inversionistas consultar información e interactuar con oportunidades de inversión para conocer mejor sus características.
La incorporación de estas herramientas ocurre mientras las plataformas continúan adaptándose a las disposiciones de la autoridad y buscan hacer más eficiente su operación.


