La actividad de cruceros en México alcanzó cifras históricas en 2025. Entre enero y diciembre, los puertos nacionales recibieron 11.2 millones de pasajeros a través de 3,156 arribos, lo que representó un crecimiento anual de 12% en flujo de viajeros y de 10.7% en llegadas de embarcaciones respecto a 2024.
“El turismo de cruceros es una herramienta poderosa para llevar desarrollo a los territorios, diversificar la actividad turística y asegurar que el crecimiento económico llegue a quienes viven del turismo. Cuando al turismo le va bien, le va bien a las comunidades”, manifestó.
Pacífico, la región con mayor dinamismo
El mayor crecimiento relativo se registró en los puertos del Pacífico, donde arribaron 3.6 millones de pasajeros en 1,134 escalas, con incrementos de 24.9% y 18.2%, respectivamente.
En esta región destacaron:
- Ensenada, Baja California, con 1.3 millones de pasajeros y 360 arribos, lo que significó aumentos de 41.7% y 32.4%.
- Cabo San Lucas, Baja California Sur, con 1.1 millones de pasajeros y 285 arribos, registrando crecimientos de 46.0% y 38.3%.
Golfo-Caribe mantiene liderazgo en volumen
Por su parte, la región Golfo-Caribe concentró el mayor volumen total, con 7.6 millones de pasajeros y 2,022 arribos, lo que implicó avances de 6.7% en pasajeros y 6.8% en llegadas frente al año previo.
En esta zona sobresalieron:
- Mahahual, Quintana Roo, con 2.4 millones de pasajeros en 571 arribos.
- Puerto Progreso, Yucatán, con 463 mil pasajeros en 152 arribos, registrando crecimientos de 46.0% en viajeros y 44.8% en arribos.
Más pasajeros por embarcación
Otro indicador relevante fue el aumento en el promedio de pasajeros por crucero. En 2024, cada embarcación transportó en promedio 3,499 personas; en 2025 la cifra subió a 3,541, un avance de 1.2 por ciento. Esto puede atribuirse a barcos de mayor capacidad o a mejores niveles de ocupación.
Rodríguez Zamora subrayó el impacto económico de esta actividad:
“Estos resultados reflejan que el turismo de cruceros vive un momento sólido en México y que su crecimiento se traduce en beneficios reales para las comunidades portuarias. Cada arribo significa más empleo, más ingresos y más bienestar para miles de familias que participan en la cadena turística”, concluyó.