El organismo advierte que hasta 135 millones de viajes podrían estar en riesgo durante 2026, como consecuencia directa de la reducción de vuelos, el cierre parcial del espacio aéreo y la menor conectividad internacional. De ese total, 116 millones corresponden a trayectos fuera de Medio Oriente, lo que evidencia el alcance global del impacto.
Actualmente, más de 526 mil pasajeros diarios han dejado de viajar debido a la disminución de operaciones, mientras que hubs estratégicos como Dubái, Abu Dabi, Doha y Baréin enfrentan interrupciones que limitan el flujo global de pasajeros.
Otro factor crítico son las alertas de viaje emitidas por distintos países, que limitan la cobertura de seguros y desincentivan la movilidad internacional. Esto no solo afecta la demanda, sino que también complica la operación de las aerolíneas en la región.
Pese al entorno adverso, el WTTC subraya la resiliencia del sector turístico global. La experiencia en crisis previas muestra que, con coordinación entre gobiernos e industria, la recuperación puede ser relativamente rápida, especialmente si se restablece la confianza de los viajeros en el corto plazo.