A unos días de que inicie la Copa Mundial de la FIFA 2026, las ciudades mexicanas que albergarán partidos del torneo ya registran un importante incremento en la actividad turística, particularmente en las reservas de hospedaje y búsquedas de viaje.
La Ciudad de México encabeza ampliamente las preferencias de los aficionados y turistas, al concentrar 76.3% de las reservas hoteleras relacionadas con las sedes mundialistas en México. En segundo lugar, se ubica Guadalajara, con una participación de 13%, mientras que Monterrey capta 10.7% de las reservaciones registradas hasta ahora.
Además del dinamismo en el hospedaje, el estudio revela que Monterrey destaca por el crecimiento en el interés de los viajeros, al reportar un aumento de 63% en las reservas aéreas respecto a 2025. Por su parte, la Ciudad de México registra un incremento interanual de 6% en este indicador, reflejando una tendencia positiva conforme se acerca el torneo.
Actualmente, la mayor parte de las reservaciones corresponden a estancias de entre dos y tres noches. Sin embargo, los viajeros procedentes de mercados de larga distancia, particularmente de Europa, Asia y Medio Oriente, suelen permanecer más tiempo en los destinos mexicanos, lo que representa una oportunidad adicional para el sector hotelero y turístico nacional.
Estados Unidos lidera la demanda internacional
El reporte muestra que Estados Unidos es, por amplio margen, el principal mercado emisor de turistas hacia las sedes mundialistas mexicanas, al representar 48.5% de las reservas hoteleras confirmadas. Le siguen los viajeros nacionales, con 17.8%, mientras que Colombia ocupa la tercera posición con 7.1% de participación.
Asimismo, Sojern identificó a Japón y Reino Unido como mercados estratégicos de alto valor, debido a que registran elevados niveles de conversión entre las búsquedas de viaje y las reservaciones efectivamente concretadas.
Oportunidad para la hotelería mexicana
Para el sector hotelero, las tendencias observadas anticipan un escenario favorable de cara al Mundial 2026. Según Sojern, el interés internacional no solo se mantiene al alza, sino que además comienza a traducirse en reservaciones concretas, lo que abre oportunidades para incrementar la ocupación y captar un mayor gasto turístico durante la temporada de verano.