Con el objetivo de impulsar un modelo turístico que combine crecimiento económico, protección ambiental y bienestar para las comunidades, las secretarías de Turismo (Sectur) y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) presentaron el primer Decálogo para la Inversión Turística Sustentable, que servirá como guía para una cartera integrada por 773 proyectos en las 32 entidades del país, con inversiones superiores a 42 mil millones de dólares.
La presentación se realizó en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Conservación de los Manglares, que se celebra el 26 de julio, reforzando el compromiso del Gobierno de México con un desarrollo que combine la conservación de los ecosistemas con el crecimiento del turismo.
La inversión deberá generar bienestar y proteger el patrimonio natural
Durante el evento, Josefina Rodríguez Zamora afirmó que la competitividad turística de México depende de conservar los recursos naturales y culturales que distinguen al país como destino internacional.
"Promocionamos nuestros recursos naturales, que son el principal activo de México como potencia turística, pero hoy damos un paso más al trabajar de manera conjunta para que la inversión también contribuya a proteger nuestro entorno. Queremos un turismo que siga creciendo, que genere empleo y bienestar para las comunidades, pero siempre con responsabilidad ambiental y respeto por nuestro patrimonio natural y cultural. ¡El turismo tiene futuro siempre y cuando cuide aquello que lo hace posible!”, destacó Rodríguez Zamora.
Conservación y desarrollo deben avanzar juntos
Por su parte, Alicia Bárcena sostuvo que el país busca dejar atrás modelos de desarrollo que privilegiaban la inversión sin considerar los impactos ambientales.
“Durante muchos años el turismo y el medio ambiente se trataron como temas separados. Se construyeron megaproyectos sin ordenamiento territorial, se sobreexplotaron acuíferos, se degradaron manglares, dunas y arrecifes, mientras las comunidades locales rara vez participaron de los beneficios. Hoy estamos construyendo un modelo distinto, porque entendemos que la naturaleza es la infraestructura del turismo y que los ecosistemas, las personas y nuestro patrimonio biocultural son la base del turismo de hoy y del futuro”.
“Este Decálogo no busca limitar la inversión, busca darle viabilidad y competitividad de largo plazo. No hay destino turístico que sobreviva a la destrucción de aquello que lo hizo atractivo. Queremos que quienes visiten México lo hagan porque somos un país que protege su naturaleza, fortalece a sus comunidades y demuestra que conservar el patrimonio natural es también la mejor inversión para el desarrollo”, subrayó.
Diez principios para orientar la inversión turística
El Decálogo establece diez ejes que servirán como referencia para los proyectos de inversión turística que se desarrollen en el país.
Los principios contemplan:
- Gobernanza turística sustentable.
- Conservación del patrimonio natural y cultural.
- Empleo formal e inclusión social en los destinos.
- Impulso al turismo comunitario.
- Desarrollo turístico equilibrado.
- Planeación territorial responsable y protección de ecosistemas estratégicos.
- Gestión eficiente del agua.
- Transición energética y acción climática.
- Economía circular.
- Atracción de inversión turística sustentable.
Entre las acciones prioritarias destacan la creación de una mesa interinstitucional que coordinará las políticas de turismo y medio ambiente, la promoción de proyectos que respeten la legislación ambiental, el fortalecimiento del turismo comunitario y la protección de ecosistemas como manglares, arrecifes, cenotes y playas.
Asimismo, el documento impulsa el uso eficiente del agua, el aprovechamiento de energías limpias y la adopción de modelos de economía circular para reducir residuos y fomentar el aprovechamiento sostenible de recursos como el sargazo.
Será la guía para más de 773 proyectos turísticos
Su implementación estará a cargo de una mesa de trabajo interinstitucional, responsable de coordinar acciones entre las distintas dependencias involucradas y dar seguimiento a las estrategias para consolidar un modelo de inversión que combine desarrollo económico, conservación ambiental y bienestar social.
Con esta iniciativa, el Gobierno de México busca fortalecer la competitividad del sector turístico bajo criterios de sostenibilidad y posicionar al país como un referente internacional en inversiones responsables, donde el crecimiento económico y la protección del patrimonio natural avancen de manera conjunta.