Una de las generaciones más numerosas en la historia de la humanidad —los nacidos entre 1980 y 2000— está replanteando la forma de consumo en la industria inmobiliaria, ya que está remodelando la economía y sus experiencias están transformando la forma en que se vive, consume, compra y vende, lo que obliga a las empresas a examinar cómo harán negocios en las próximas décadas.