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Los métodos de pago en México están evolucionando rápidamente. Aunque el uso del efectivo sigue siendo alto, los pagos digitales y las fintech están cambiando el panorama financiero. Sin embargo, la falta de bancarización y los costos para los comercios siguen siendo desafíos clave.

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El ecosistema de pagos en México ha experimentado una transformación significativa en los últimos años. La digitalización, el crecimiento del comercio electrónico y la necesidad de mayor inclusión financiera han impulsado cambios en la forma en que los mexicanos realizan sus transacciones diarias.

 

Sin embargo, persisten desafíos importantes que limitan el acceso equitativo a los distintos medios de pago.

 

Crecimiento de los pagos electrónicos

El uso de tarjetas de débito y crédito ha crecido considerablemente. Según datos de Banco de México, las operaciones con tarjetas de débito en México alcanzaron los 5,865 millones en 2023, mientras que las de crédito llegaron a 2,299 millones. Este crecimiento se debe en gran parte a la expansión de terminales punto de venta (TPV), especialmente aquellas operadas por Instituciones Financieras No Bancarias (IFNB), que representan más del 75% del total en el país. Esto ha facilitado la aceptación de tarjetas y reducido la dependencia del efectivo.

A pesar de estos avances, México sigue enfrentando una brecha en la bancarización. Casi la mitad de la población adulta (49.1%) no cuenta con una cuenta bancaria, lo que limita su acceso a pagos electrónicos y otros servicios financieros.

Declive del efectivo y el auge de las soluciones digitales

El uso del efectivo ha mostrado un descenso paulatino. En 2023, los retiros en cajeros automáticos cayeron un 7.2% en número de operaciones y un 8.2% en monto total. Este fenómeno está relacionado con una mayor adopción de pagos digitales y con la creciente confianza en plataformas de pago en línea.

 

Las soluciones de pago digital, como SPEI, CoDi y agregadores de pago en línea, han tomado relevancia, permitiendo a los negocios aceptar pagos de manera más eficiente y accesible. Además, empresas tecnológicas han desarrollado plataformas que facilitan la afiliación de comercios, mejoran la transparencia de liquidaciones y optimizan la gestión de pagos.

 

Desafíos persistentes

Pero a pesar del crecimiento de los pagos digitales, el sector enfrenta retos como:

- Acceso a infraestructura financiera: Aún existen zonas rurales con acceso limitado a servicios bancarios y pagos electrónicos.

- Altas comisiones y costos para los comercios: Las tasas de procesamiento de pagos siguen siendo un obstáculo para la adopción de pagos digitales por parte de pequeños negocios.

- Seguridad y confianza: La ciberseguridad sigue siendo una preocupación, ya que el fraude y las estafas digitales pueden generar desconfianza en los usuarios.

- Educación financiera: Muchas personas aún prefieren el efectivo debido a la falta de información sobre los beneficios y seguridad de los pagos electrónicos.

 

 

 

Una de las soluciones innovadoras en este panorama es la ofrecida por la fintech Klu, que ha desarrollado una plataforma que simplifica la aceptación de pagos electrónicos para comercios y negocios de todos los tamaños. Su tecnología permite una mayor transparencia en las liquidaciones, agiliza la afiliación de establecimientos y optimiza la gestión de transacciones, reduciendo costos y barreras de entrada para los pequeños empresarios.

Agregó Alberto Djeman, CEO de la financiera tecnológica, que los agregadores siguen ganando relevancia, pero están mal atendidos por los adquirentes bancarios tradicionales.

 

Explicó que: “Un agregador es una empresa o entidad que facilita a los comercios la recepción de pagos con tarjetas de crédito y débito. Estos son fundamentales en el proceso de digitalización, ya que son responsables de llevar nuevas tecnologías y soluciones innovadoras a los comercios”.

 

Por su parte, Santiago Martínez, director de Adquirente, destacó que el enfoque que buscan está dirigido a resolver los problemas actuales de los agregadores, ofreciendo afiliaciones rápidas (de 42 a 72 horas), gestión simplificada, atención personalizada y transparencia en los flujos de dinero.

Perspectivas para el futuro

No hay duda de que el panorama de los métodos de pago en México continuará evolucionando con la integración de nuevas tecnologías y la expansión de plataformas financieras digitales. La clave para mejorar el acceso y la eficiencia de los pagos radica en la colaboración entre el sector bancario, fintechs y reguladores, con el objetivo de crear un ecosistema de pagos más inclusivo, seguro y accesible para todos los mexicanos.