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El auge del nearshoring en México y América Latina está elevando la exposición a ciberataques. Un estudio de Microsoft revela que 74% de las grandes empresas percibe un aumento en las amenazas y 80% prevé que seguirán creciendo, en un contexto donde la digitalización y la manufactura amplían la superficie de riesgo.

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El auge del nearshoring en América Latina está atrayendo inversiones, plantas manufactureras y nuevas cadenas de suministro. Pero este proceso también está incrementando los riesgos digitales para las empresas que operan en la región.

 

De acuerdo con una encuesta encargada por Microsoft a Edelman, 60% de las grandes compañías latinoamericanas percibe que el nivel de amenaza cibernética es alto o muy alto. Además, 74% considera que el riesgo ha aumentado en los últimos años y 80% prevé que seguirá creciendo en los próximos dos o tres años.

 

Particularmente en México, la percepción es incluso más marcada: tres de cada cuatro empresas creen que el entorno se ha vuelto más peligroso y 81% anticipa que las amenazas continuarán al alza, mientras que solo 3% estima que podrían disminuir.

Más inversión, más exposición

El nearshoring —la relocalización de cadenas de suministro hacia mercados más cercanos— ha impulsado la instalación de nuevas plantas y centros logísticos en países como México. Sin embargo, este proceso también amplía la superficie de ataque para los ciberdelincuentes.

Marcelo Felman, director de Ciberseguridad para Latinoamérica en Microsoft, advierte que el crecimiento industrial y la digitalización acelerada convierten a las empresas en objetivos más atractivos. A mayor integración tecnológica, mayor dependencia de sistemas conectados, lo que eleva la vulnerabilidad frente a ataques.

 

En industrias manufactureras, un ciberincidente no solo implica pérdida de información. Puede detener líneas de producción, interrumpir entregas y generar pérdidas millonarias. En este contexto, la ciberseguridad deja de ser un tema exclusivo del área de TI y se convierte en un asunto estratégico para la continuidad operativa.

 

 

Ransomware y ataques a gran escala

Uno de los principales riesgos es el ransomware, considerado el tipo de ataque más frecuente en México y América Latina. Este modelo delictivo consiste en bloquear sistemas o secuestrar información a cambio de un rescate económico, y suele ejecutarse de manera masiva.

La combinación de mayor actividad industrial, digitalización de procesos y adopción de inteligencia artificial (IA) está configurando un entorno más complejo. Si bien la IA ayuda a detectar y responder amenazas, también puede ser utilizada por actores maliciosos para sofisticar sus ataques.

Según el estudio, la adopción de IA para defensa todavía es incipiente en la región: solo 7% de las empresas mexicanas se declara altamente dependiente de esta tecnología para enfrentar riesgos cibernéticos, aunque cerca de cuatro de cada diez considera estar bien preparada ante el panorama actual.

Un reto estructural para el nearshoring

 

El mensaje es claro: el nearshoring no solo exige infraestructura física, talento y certidumbre jurídica, sino también blindaje digital. La integración de cadenas productivas y el intercambio constante de datos entre matrices, proveedores y clientes internacionales elevan el nivel de exposición.

 

Frente a este escenario, los especialistas recomiendan reforzar lo básico: contraseñas robustas, autenticación multifactor, actualización constante de sistemas y aplicación inmediata de parches de seguridad. Estas medidas, aunque simples, siguen siendo la primera línea de defensa.

En un entorno donde la manufactura opera con márgenes ajustados y tiempos críticos, una interrupción digital puede ser tan costosa como una falla en la cadena logística. Así, la ciberseguridad se consolida como un componente esencial del ecosistema del nearshoring en América Latina.