La industria de la construcción en México continúa atravesando un entorno de debilidad y ajuste durante el arranque de 2026. Aunque comienzan a observarse algunas señales de estabilización, particularmente en la obra de ingeniería civil vinculada a infraestructura pública, el desempeño general del sector sigue reflejando un pobre dinamismo, especialmente en la edificación.