|  

La cuenta regresiva rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya está generando beneficios mucho más allá de las canchas, sobre todo en el valor de los inmuebles de las ciudades sede de los partidos de fútbol.

1 No me gusta0

Un análisis realizado por la firma internacional Enness Global revela que los precios de la vivienda en las 16 ciudades seleccionadas para albergar partidos del torneo han aumentado, en promedio, un 44% desde que Estados Unidos, México y Canadá obtuvieron la sede conjunta en junio de 2018.

El estudio, elaborado con información de organismos oficiales y plataformas especializadas de los tres países anfitriones, confirma una tendencia que históricamente acompaña a los grandes eventos deportivos: la capacidad de actuar como catalizadores de inversión, desarrollo urbano y valorización inmobiliaria de largo plazo.

Entre todas las ciudades analizadas, México destaca como el gran ganador. Guadalajara encabeza el ranking con un incremento de 111.6% en el valor de las propiedades durante los últimos ocho años, seguida por Monterrey, donde los precios han crecido 99.7%. La Ciudad de México también figura entre los mercados más dinámicos, con una apreciación de 60.7%.

Los resultados reflejan no sólo el atractivo que genera la organización de una Copa del Mundo, sino también la fortaleza económica, demográfica y empresarial de estas metrópolis, que han consolidado su posición como polos de inversión dentro de América del Norte.

En Estados Unidos, Miami lidera el crecimiento inmobiliario entre las sedes mundialistas con un aumento de 71.3%, impulsada por una fuerte demanda residencial, migración interna y llegada de capital internacional. Le siguen Kansas City, con 66.2%, y Dallas, con 44.6%. También destacan Filadelfia (43.8%), Houston (43.4%) y Los Ángeles (42.6%), todas beneficiadas por una combinación de expansión económica, infraestructura y visibilidad global.

En Canadá, Toronto registró un crecimiento de 23.6%, mientras que Vancouver avanzó 8.6%. Por su parte, San Francisco mostró el incremento más moderado de toda la muestra, con apenas 2.9%, aunque se trata de uno de los mercados inmobiliarios más costosos y consolidados del continente.

Para Enness Global, la relación entre grandes eventos deportivos y valorización inmobiliaria no debe interpretarse como una conexión directa o exclusiva. Sin embargo, la designación como sede suele coincidir con importantes inversiones en infraestructura, proyectos de regeneración urbana, mejoras en movilidad, mayor exposición internacional y un incremento en la inversión extranjera, factores que fortalecen el atractivo de una ciudad para residentes, empresas e inversionistas.

“Existe la tendencia a analizar estos eventos por lo que ocurre durante el torneo, pero desde una perspectiva inmobiliaria la verdadera historia comienza años antes”, señala Islay Robinson, CEO de Enness Global. Según el directivo, las mayores oportunidades suelen surgir cuando los inversionistas identifican ciudades con sólidos fundamentos económicos antes de que la atención mundial se concentre en ellas.

A un día del inicio del Mundial 2026, los datos parecen confirmar que el impacto económico de la máxima justa futbolística se construye mucho antes del silbatazo inicial. Para el sector inmobiliario, la Copa del Mundo no sólo representa un espectáculo deportivo global, sino también una poderosa plataforma de transformación urbana y generación de valor a largo plazo.