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En un entorno donde las expectativas de crecimiento conviven con la incertidumbre económica, las startups y Pymes tecnológicas enfrentan el reto de demostrar que la ventaja competitiva no proviene únicamente de adoptar más tecnología, sino de construir procesos comerciales capaces de convertir las oportunidades en resultados.

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Aunque el 58% de los directivos en México anticipa un escenario de estancamiento económico durante 2026, el 79% espera aumentar las ventas de sus empresas, según el estudio "Perspectivas de Alta Dirección en México 2026" de KPMG. Esta aparente contradicción refleja uno de los principales desafíos para startups y pequeñas y medianas empresas tecnológicas: mantener el crecimiento en un entorno más complejo y competitivo.

 

En este contexto, especialistas del sector coinciden en que la adopción de nuevas tecnologías ya no es suficiente para impulsar resultados. El reto ahora es fortalecer la estructura comercial y profesionalizar los procesos de venta.

 

La necesidad es especialmente relevante para las startups y Pymes que se encuentran en etapas de escalamiento. Aunque estas empresas suelen incorporar herramientas digitales con rapidez, frecuentemente enfrentan dificultades para consolidar equipos comerciales, estandarizar procesos y construir modelos de crecimiento sostenibles.

La inteligencia artificial es un ejemplo de esta tendencia. De acuerdo con datos citados por VendeX, el 75% de las organizaciones de ventas en México ya utiliza soluciones de IA para actividades como prospección, generación de pronósticos, calificación de prospectos o redacción de comunicaciones comerciales. Sin embargo, la adopción tecnológica no siempre se traduce en mejores resultados.

 

Para Nicole Carranza y Diego Morales, cofundadores de VendeX, el principal obstáculo no radica en la falta de herramientas, sino en la ausencia de metodologías claras que permitan convertir la tecnología en crecimiento comercial efectivo.

 

Ante este panorama, VendeX lanzó una nueva edición de su programa de aceleración comercial enfocado en startups tecnológicas y empresas de servicios en Latinoamérica.

 

 

El programa apuesta por un modelo centrado en la ejecución práctica más que en la capacitación tradicional. Su metodología destina la mayor parte del proceso a la implementación directa de mejoras comerciales dentro de cada empresa, con seguimiento continuo y medición de indicadores clave de desempeño.

Los impulsores del proyecto sostienen que el crecimiento sostenido depende de optimizar métricas como la tasa de conversión, la productividad de los equipos de ventas, la reducción de cancelaciones y la eficiencia de los ciclos comerciales.