La firma británica Zaha Hadid Architects (ZHA) ha iniciado la construcción de Bishoftu International Airport (BIA), un ambicioso proyecto de infraestructura aeroportuaria ubicado a unos 40 km al sur de Addis Ababa, en la región de Oromia, Etiopía.

El proyecto está planteado con un claro enfoque en la sostenibilidad ambiental y el confort climático. La terminal busca certificación LEED Gold, integrando estrategias de ventilación natural, sombreado pasivo, paneles fotovoltaicos y sistemas de recolección y reutilización de agua pluvial que se almacenan en humedales artificiales. La implantación de vegetación nativa y resistente a la sequía contribuye tanto a la biodiversidad como a la experiencia del pasajero.
El uso de fabricación modular y la incorporación de materiales producidos o reciclados localmente en Bishoftu muestran una apuesta por la eficiencia constructiva y la minimización de recursos, alineando la ambición del proyecto con prácticas de diseño responsivo al contexto.
Escala y conectividad
Programado para abrir su primera fase en 2030, Bishoftu International Airport tendrá inicialmente una terminal de aproximadamente 660 mil metros cuadrados y dos pistas que permitirán atender hasta 60 millones de pasajeros al año; fases posteriores expandirán su capacidad hasta 110 millones de pasajeros con cuatro pistas y estacionamiento para 270 aeronaves.

Más allá de su escala, el aeropuerto representa un enfoque contemporáneo que articula flujo logístico, experiencia de usuario, identidad cultural y sostenibilidad arquitectónica.
El proyecto sitúa a Zaha Hadid Architects en el centro de uno de los desarrollos de infraestructura más significativos del continente africano en las próximas décadas, redefiniendo las nociones tradicionales de terminal aérea como espacios de tránsito hacia una infraestructura integrada con la ciudad y el territorio.
