Así lo afirmó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, y estimó que el evento deportivo aportará como máximo 0.24 puntos porcentuales al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2026. Sin embargo, considera más probable una contribución de entre 0.10 y 0.17 puntos porcentuales, debido a diversos factores que redujeron el impacto económico esperado.
Describió que la economía mexicana creció 1.5% trimestral y 2.08% anualizado (cifras desestacionalizadas) durante el segundo trimestre, desempeño que estuvo favorecido principalmente por la inversión en infraestructura, el turismo y el consumo relacionados con el Mundial.
En conferencia de prensa indicó que previo al torneo, las inversiones realizadas en las ciudades sede impulsaron la actividad económica. La Ciudad de México destinó 23 mil 003 millones de pesos a obras de preparación; Guadalajara invirtió alrededor de 12 mil millones de pesos en infraestructura urbana y transporte, mientras que Monterrey canalizó 8 mil millones de pesos para la ampliación de su aeropuerto.
Durante el Mundial también se observó un incremento en la actividad turística. Entre el 8 de junio y el 19 de julio llegaron 7.8 millones de visitantes, de los cuales 3 millones fueron extranjeros. No obstante, el gasto promedio por visitante fue de 280 dólares, inferior a los 343 y 357 dólares registrados en junio y julio del año anterior, respectivamente.
Los analistas del banco identificaron un efecto de sustitución: mientras las ciudades sede concentraron la llegada de turistas, destinos tradicionalmente importantes como Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta registraron caídas en el tráfico de pasajeros, reduciendo el beneficio neto para el sector turístico.
En cuanto al consumo, considera que buena parte del gasto realizado por los hogares fue anticipado o financiado mediante crédito, por lo que su contribución al crecimiento económico sería de apenas 0.02 puntos porcentuales.