Los proyectos ferroviarios de pasajeros Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo continúan avanzando en sus procesos de licitación y obras preliminares, como parte de la estrategia del Gobierno de México para fortalecer la conectividad entre el centro y el norte del país.
Querétaro-Irapuato: avance en estaciones y obras iniciales
En el caso del tren Querétaro-Irapuato, ya se han licitado componentes clave como estaciones, paraderos, talleres, bases de mantenimiento y sistemas tecnológicos de operación.
Tendrá esta línea una extensión de poco más de 100 kilómetros y contempla cinco estaciones, además de infraestructura complementaria como cocheras y zonas de abastecimiento.
Actualmente, los trabajos se concentran en actividades preliminares, entre ellas el retiro de vías ferroviarias existentes y la preparación de patios de maniobra, donde se resguardará maquinaria pesada y materiales de construcción.
Saltillo-Nuevo Laredo: licitaciones y trabajos de campo
Por su parte, el proyecto Saltillo-Nuevo Laredo presenta avances tanto en licitaciones como en trabajos de campo. Ya se asignaron algunos tramos en la zona metropolitana de Monterrey, junto con varias estaciones y sistemas de control ferroviario.
Además, continúan en proceso nuevos concursos para ampliar la cobertura del proyecto, incluyendo más estaciones e infraestructura operativa.
Esta ruta será considerablemente más extensa, con cerca de 400 kilómetros, y se prevé que atienda una demanda diaria de aproximadamente 20 mil pasajeros.
Y en campo, los trabajos ya incluyen limpieza de terrenos, estudios topográficos y análisis geotécnicos, necesarios para definir con precisión el trazo y las estructuras del tren.
Impulso a la conectividad ferroviaria
Ambos proyectos reflejan el impulso del gobierno federal por reactivar el transporte ferroviario de pasajeros, una infraestructura clave para mejorar la movilidad regional y reducir tiempos de traslado.