De acuerdo con Guillermo Goñi, socio de Deal Advisory & Strategy de KPMG México, la expansión de la IA está impulsando una demanda sin precedentes de capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos, lo que ha colocado a los centros de datos en el centro de las estrategias de inversión global.
Para México, el escenario representa una oportunidad relevante. El país cuenta con ventajas estructurales como su cercanía con Estados Unidos, el principal mercado de demanda tecnológica del mundo; un crecimiento sostenido de los servicios digitales; y una integración cada vez mayor a las cadenas globales de valor.
Entre los principales desafíos destacan la disponibilidad de energía eléctrica, las limitaciones en las redes de transmisión, el acceso al agua necesaria para el enfriamiento de los equipos y las necesidades de financiamiento para proyectos de gran escala.
Concluye el análisis que la ventaja competitiva futura no dependerá únicamente de la ubicación geográfica o de los costos operativos, sino de la capacidad de integrar energía, agua, financiamiento e infraestructura bajo una visión estratégica de largo plazo, condición indispensable para que México se consolide como un hub regional de infraestructura digital para la era de la inteligencia artificial.