|  

El costo mensual promedio de una vivienda en Estados Unidos cayó cerca de 5% al inicio de 2026, la mayor baja en más de un año, impulsada por el descenso de las tasas hipotecarias y una ligera moderación en los precios de venta.

11 No me gusta0

Comprar una vivienda en Estados Unidos comienza 2026 con una señal de alivio para los compradores. El costo mensual promedio de una casa —que incluye principalmente el pago hipotecario— registró una caída cercana al 5% en las primeras semanas del año, marcando la mayor reducción en más de un año y acercándose a niveles no vistos desde hace casi dos años.

 

Lo anterior lo dio a conocer Redfin y agregó que durante las cuatro semanas que concluyeron el 11 de enero, el pago mensual promedio de una vivienda se ubicó alrededor de 2,413 dólares. Este nivel representa una disminución anual de 5.5% y refleja un cambio relevante tras varios meses de presión para los compradores, quienes enfrentaban pagos elevados por el encarecimiento del financiamiento.

 

¿Qué integra el costo mensual de una vivienda?

Los expertos indicaron que el pago mensual de una casa en Estados Unidos no solo depende del precio del inmueble. Generalmente incluye:

  • Pago hipotecario, determinado por el monto del crédito, la tasa de interés y el plazo.
  • Impuestos a la propiedad, que varían según el estado y el condado.
  • Seguro del hogar.
  • En algunos casos, cuotas de asociaciones de propietarios (HOA).

Aunque algunos de estos componentes se mantienen estables, el pago hipotecario suele ser el factor que más influye en el costo total mensual, especialmente cuando cambian las tasas de interés.

La clave: la baja en las tasas hipotecarias

 

De acuerdo con los expertos de Redfin, la principal razón detrás de esta reducción es el descenso en las tasas hipotecarias. A inicios de enero, la tasa promedio diaria para hipotecas a 30 años bajó hasta 5.99%, su nivel más bajo en casi tres años, antes de repuntar ligeramente por encima del 6 por ciento.

 

Este movimiento respondió, en gran parte, a decisiones de política económica que impulsaron la compra de bonos respaldados por hipotecas, lo que presionó a la baja los rendimientos y, con ello, las tasas para los consumidores.

Ahora bien, el impacto para los compradores es tangible. En términos prácticos, la reducción de tasas ha incrementado el poder de compra de los hogares: hoy, una familia puede acceder a una vivienda aproximadamente 14,000 dólares más cara que hace un mes con el mismo pago mensual, y hasta 30,000 dólares más que hace seis meses.

 

 

Precios de vivienda: un freno parcial al alivio

Si bien los pagos mensuales han bajado, el alivio no ha sido mayor debido a que los precios de venta continúan al alza. El precio medio de una vivienda en Estados Unidos creció alrededor de 1% anual. Aunque el aumento es moderado frente a los incrementos de 4% a 5% registrados a principios de 2025, sigue limitando una caída más pronunciada en los costos mensuales.

 

Este comportamiento refleja un mercado que, si bien se ha enfriado, aún no experimenta correcciones significativas en los valores de las viviendas.

 

Menor actividad, pero señales de cambio

A pesar de la mejora en la asequibilidad, la actividad del mercado sigue contenida. Las ventas de viviendas pendientes muestran una caída anual cercana al 5%, mientras que la oferta de nuevas propiedades en venta disminuyó alrededor de 4.7 por ciento.

No obstante, comienzan a aparecer señales de reactivación. Las solicitudes de hipotecas para compra aumentaron con fuerza en la última semana, lo que sugiere que más compradores están regresando al mercado, alentados por tasas más bajas y mayores oportunidades de negociación con los vendedores.

En ciudades como Portland, Oregón, agentes inmobiliarios reportan que las viviendas han permanecido más tiempo en el mercado y que muchos vendedores han ajustado precios. Para los compradores, este escenario abre una ventana que podría cerrarse hacia la primavera, cuando tradicionalmente aumenta la demanda y la competencia.

La mayor caída en más de un año

La disminución de cerca del 5% en el costo mensual de la vivienda es la más pronunciada desde octubre de 2024. Este ajuste marca un punto de inflexión después de un periodo prolongado de pagos elevados y confirma que los cambios en las tasas hipotecarias siguen siendo el principal motor de la asequibilidad en el mercado residencial estadunidense.

 

Aunque el entorno aún presenta retos —como precios que no terminan de bajar y una oferta limitada—, el inicio de 2026 ofrece un respiro para quienes buscan comprar vivienda, especialmente para aquellos atentos a aprovechar las condiciones actuales antes de que el mercado vuelva a calentarse.