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Remodelar la vivienda al inicio del año permite planificar mejor el presupuesto, incrementar la plusvalía del inmueble y reducir costos futuros de mantenimiento.

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El inicio de año no solo marca nuevos propósitos personales y financieros; también puede ser el momento estratégico para invertir en el espacio más importante para las familias: la vivienda. Remodelar una casa en los primeros meses del año permite planificar mejor el gasto, optimizar recursos y, al mismo tiempo, fortalecer el patrimonio familiar.

 

Tan solo en México, millones de viviendas requieren algún tipo de intervención. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estiman que alrededor de 14 millones de hogares necesitan arreglos menores, como sustitución de ventanas, puertas o pisos. Además, más de la mitad de las casas han presentado algún tipo de deterioro estructural que demanda mantenimiento o actualización.

 

En este contexto, la remodelación deja de ser un lujo y se convierte en una inversión estratégica.

Costos claros, decisiones informadas

Durante 2025 y principios de 2026, los costos promedio de remodelación en México se ubicaron en distintos rangos por metro cuadrado, dependiendo del alcance del proyecto:

  • Remodelación básica: entre 2,000 y 4,000 pesos.
  • Remodelación media: entre 4,500 y 7,000 pesos.
  • Ampliaciones o intervenciones mayores: de 8,000 a 15,000 pesos.

Hay que considerar que estos montos incluyen materiales y mano de obra, lo que permite a las familias elaborar presupuestos más realistas y comparar alternativas antes de iniciar cualquier obra.

Planificar al comienzo del año facilita distribuir el gasto a lo largo de los meses, evitar decisiones impulsivas y aprovechar promociones en materiales o servicios.

Más valor en el mercado inmobiliario

 

Renovar una propiedad no solo mejora la experiencia diaria de quienes la habitan; también incrementa su valor comercial. De acuerdo con Ronaldo Rizzi, coordinador de Expansión Internacional Casa do Constructor, una vivienda intervenida con materiales de mejor calidad y soluciones más eficientes puede elevar su precio de venta y reducir costos futuros de mantenimiento.

 

Sustituir instalaciones antiguas por opciones más duraderas, modernizar acabados o redistribuir espacios para hacerlos más funcionales impacta directamente en la plusvalía. En un mercado inmobiliario cada vez más competitivo, las propiedades actualizadas tienen mayor atractivo para compradores o inquilinos.

 

 

Optimizar recursos: renta de herramientas

Uno de los factores que más eleva el costo de una remodelación es la compra de herramientas y maquinaria que solo se utilizarán por periodos cortos. Frente a ello, el modelo de renta de equipos especializados ha ganado terreno.

Empresas como Casa do Constructor, firma con presencia internacional en el alquiler de maquinaria para obra, ofrecen desde andamios y mezcladoras hasta herramientas eléctricas ligeras. La posibilidad de contratar equipos por día, semana o mes permite acceder a tecnología actualizada sin comprometer grandes sumas de capital en activos que después quedarán almacenados.

 

Resulta esta alternativa especialmente atractiva para proyectos domésticos o ampliaciones puntuales, donde la eficiencia del gasto es clave.

 

Un entorno favorable para el sector

El dinamismo urbano, los programas de vivienda y la constante demanda de infraestructura en México han impulsado al sector construcción, generando un entorno propicio tanto para quienes buscan emprender en esta industria como para quienes desean mejorar su vivienda.

Remodelar al inicio del año no solo responde a una cuestión estética. Se trata de una decisión financiera que impacta en la seguridad, funcionalidad y valor del inmueble. En términos patrimoniales, mantener y actualizar la vivienda es una forma tangible de proteger una de las inversiones más importantes de las familias mexicanas.

 

Al final, renovar el hogar es también renovar la forma en que se habita: espacios mejor iluminados, distribuciones más eficientes y materiales más resistentes se traducen en mayor confort, ahorro a largo plazo y una vivienda preparada para el futuro.