El mercado residencial del Reino Unido cerró 2025 con una señal clara de cambio en la demanda: los precios de los pisos retrocedieron, mientras que las casas —sobre todo las pareadas y adosadas— mantuvieron un crecimiento sostenido.
Londres arrastra el promedio nacional
La corrección fue especialmente visible en Londres, donde los pisos registraron una caída de 3.6 por ciento. En el centro de la capital el descenso fue aún mayor, con un retroceso de 5.9 por ciento.
Distritos tradicionalmente asociados al segmento de alto valor, como Kensington and Chelsea, experimentaron una baja de 12.4 por ciento. También se observaron descensos de dos dígitos en Westminster, Camden y Hammersmith.
Especialistas del sector señalan que, varios años después de la pandemia, la preferencia por viviendas con mayor espacio sigue influyendo en las decisiones de compra. El teletrabajo redujo la necesidad de residir en zonas céntricas, lo que debilitó la demanda de pisos urbanos.
Costos adicionales pesan en la decisión
Según datos de Zoopla, en Londres estos cargos promediaron 2,750 libras anuales durante los últimos tres años, lo que ha generado mayor cautela entre compradores.
A ello se suma un incremento en la oferta disponible. En 2025 aumentó el número de propiedades en venta en la capital, ampliando las opciones para los compradores y ejerciendo presión a la baja sobre los precios.
Las casas ganan terreno
Mientras los pisos perdieron valor, otros segmentos mostraron dinamismo. Las viviendas pareadas subieron 3.9% anual, hasta 275,313 libras, y las adosadas avanzaron 3.6 por ciento. Las casas unifamiliares también registraron crecimiento, aunque más moderado, de 1.6%, alcanzando 440,564 libras.
Diferencias regionales
Los datos oficiales del Office for National Statistics muestran que Londres fue la única región inglesa con contracción anual en diciembre (-1%). En contraste, Escocia y Gales registraron incrementos cercanos al 5%, casi el doble del promedio nacional.
Analistas inmobiliarios atribuyen el desempeño más débil de la capital a una combinación de menor asequibilidad, mayores costos de financiamiento y prudencia en el segmento de alto valor.
El mercado de alquiler también se enfría
La moderación no se limitó a la compraventa. En enero, el crecimiento anual de los alquileres en Londres fue de apenas 1.1%, muy por debajo del pico de 11.5% registrado en noviembre de 2024.
A nivel nacional, los alquileres privados aumentaron 3.5% en los 12 meses hasta enero de 2026, hasta 1,367 libras mensuales, el ritmo más bajo desde la primavera de 2022.
En suma, 2025 no fue un año de crisis para el mercado residencial británico, sino de ajuste estructural: los pisos urbanos pierden atractivo frente a viviendas más amplias, mientras compradores e inquilinos se muestran más selectivos ante un entorno financiero todavía exigente.
Con información de idealista.com

