La convocatoria de propuestas de soluciones que permitan viajes más seguros, independientes y accesibles de Toyota Mobility Foundation (TMF) recibió presentaciones de seis países y ha avanzado a una fase piloto que presenta soluciones tecnológicas, sociales y comunitarias.
La convocatoria estaba abierta a empresas de base tecnológica, organizaciones sociales, colectivos urbanos, universidades y otros actores interesados con experiencia en movilidad, accesibilidad y diseño centrado en el ser humano.
Se recibieron propuestas de Chile, Brasil, Estados Unidos, Grecia, España y Colombia (Medellín y Cali), representando diversos enfoques técnicos, metodológicos y territoriales. Al final, Medellín fue elegida, y donde el centro de negocios e innovación Ruta N de Medellín, Colombia, y TMF anunciaron los cinco proyectos seleccionados para desarrollar soluciones que mejorarán la movilidad de todos en Medellín.
Las iniciativas que impulsan el despliegue piloto a mediados de año son:
▪ Brazo Amigo: Mejora la independencia de los usuarios de sillas de ruedas a través de una solución de tracción tecnológica, probada y comprobada en condiciones urbanas reales.
▪ Solyon: Un asistente digital impulsado por IA que permite a las personas con movilidad reducida planificar sus viajes en transporte público fácilmente a través de una interfaz conversacional.
▪ Universidad Eafit: Optimiza el acceso al transporte público mediante un modelo de datos analíticos que identifica las rutas más eficientes y seguras para usuarios con discapacidades.
▪ El Comité: Mejora la experiencia de abordaje del autobús a través de una intervención social y una herramienta técnica diseñada para eliminar barreras en las paradas del sistema de transporte público.
▪ Más Urbano: Transforma la experiencia peatonal en zonas de ladera a través de rutas accesibles de “última milla”, combinando urbanismo táctico con señalización inteligente.
Los criterios de selección incluyeron la viabilidad técnica y operativa, la pertinencia territorial, la claridad metodológica, la coherencia entre actividades y resultados, la viabilidad de la validación en un plazo definido y las condiciones mínimas requeridas para su implementación en el terreno.
Las cinco iniciativas implementarán sus soluciones en respuesta a los tres desafíos definidos en el programa. La primera se centra en garantizar la movilidad inclusiva mejorando la seguridad de los peatones y las personas que utilizan ayudas a la movilidad. La segunda busca mejorar el acceso sin obstáculos al transporte público.
Y la tercera busca permitir que las personas con movilidad reducida u otras discapacidades puedan subir y bajar de los autobuses de forma rápida, segura y fiable.

