Durante el panel “Retos y oportunidades para fortalecer el financiamiento del sector turístico en México”, especialistas coincidieron en que, pese al potencial del país —respaldado por su riqueza cultural, demanda creciente y una cartera relevante de proyectos—, aún persisten obstáculos que limitan la materialización de inversiones.
Asimismo, se destacó la necesidad de fortalecer la colaboración entre el sector público y privado. La coordinación institucional, junto con mecanismos financieros más eficientes, permitiría estructurar proyectos con mayor certidumbre y acceso a capital, especialmente en destinos emergentes.
Otro punto relevante es la importancia de generar condiciones homogéneas en los distintos destinos turísticos del país. Factores como seguridad, infraestructura y certeza regulatoria influyen directamente en la toma de decisiones de inversión, particularmente en proyectos de largo plazo como hoteles, desarrollos turísticos integrales y proyectos de infraestructura.
El sector también enfrenta el reto de no desaprovechar el momento favorable que vive México a nivel internacional. Con una creciente demanda turística y una cartera de inversión que supera los 42 mil millones de dólares en más de 700 proyectos, el país tiene una oportunidad significativa para consolidarse como uno de los principales destinos globales.
En este contexto, el financiamiento del turismo en México no solo depende de la disponibilidad de recursos, sino de la capacidad del país para ofrecer condiciones estables que permitan convertir su potencial en inversiones concretas y sostenibles.