De acuerdo con estimaciones de Deloitte, México recibirá alrededor de 836 mil asistentes durante el Mundial, de los cuales cerca de 280 mil serán turistas internacionales. Este flujo de visitantes incrementará la actividad en sectores como retail, alimentos y bebidas, hospitalidad y comercio electrónico, generando picos de consumo en determinadas ciudades y fechas de partido.
Especialistas del sector señalan que el principal reto no suele ser la falta de inventario, sino la capacidad operativa para surtir productos y mantener la disponibilidad cuando la demanda se concentra en momentos específicos.
Ante este escenario, diversas organizaciones han optado por optimizar sus instalaciones existentes en lugar de construir nuevos centros logísticos. La estrategia incluye una mejor organización de almacenes, aprovechamiento del espacio vertical e incorporación de sistemas de almacenamiento que permitan agilizar el movimiento de mercancías.
PM STEELE, empresa mexicana especializada en sistemas de almacenamiento, destaca que herramientas como racks selectivos, dinámicos y entrepisos permiten reorganizar operaciones y aumentar la capacidad de respuesta sin realizar grandes inversiones en infraestructura.
Mantener abastecidos comercios, restaurantes, hoteles y centros de entretenimiento requiere una coordinación logística capaz de adaptarse rápidamente a los cambios en los patrones de consumo que acompañan uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.

