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El saldo de la cartera de crédito a la vivienda muestra un mercado hipotecario que continúa creciendo, pero a un ritmo moderado y por debajo del dinamismo observado en otros segmentos del financiamiento bancario.

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El saldo de la cartera vigente de crédito hipotecario alcanzó 1.513 billones de pesos en mayo de 2026, lo que representa un incremento nominal de 71.2 mil millones de pesos respecto a mayo de 2025 y un aumento mensual de 7.5 mil millones de pesos frente a abril de 2026.

 

En términos reales, el crecimiento anual fue de 1.0%, lo que confirma una trayectoria positiva, aunque con un ritmo de expansión contenido. El comportamiento del financiamiento hipotecario contrasta con el crédito al consumo, que avanzó 7.0% real anual, evidenciando que la demanda por vivienda continúa enfrentando un entorno más retador que el consumo privado.

 

Aun así, el hecho de que la cartera mantenga crecimiento, incluso en un contexto de crecimiento económico débil y de tasas de interés que, aunque han comenzado a disminuir, permanecen en niveles relativamente elevados, refleja que el mercado hipotecario conserva estabilidad y una adecuada calidad crediticia.

Se observa al interior de la cartera hipotecaria un comportamiento diferenciado. El crédito para vivienda de interés social registró un saldo de 59.9 mil millones de pesos, con un crecimiento real anual de 6.4%, mostrando una recuperación importante frente al retroceso observado un mes antes (-13.0% anual en abril).

 

 

Y en contraste, el segmento de vivienda media y residencial, que concentra prácticamente toda la cartera hipotecaria bancaria, alcanzó 1.453 billones de pesos, pero su crecimiento real anual fue de apenas 0.7%, reflejando una expansión mucho más moderada.

 

En conjunto, las cifras muestran que el crédito hipotecario bancario mantiene una tendencia de crecimiento, aunque claramente desacelerada. La banca continúa ampliando su cartera de vivienda, pero lo hace con mayor prudencia, en un mercado donde la demanda permanece activa, aunque condicionada por el costo del financiamiento y el nivel de precios de la vivienda.

 

Finalmente, el desempeño de mayo confirma que el segmento hipotecario sigue siendo uno de los más estables del portafolio bancario, aunque todavía lejos del dinamismo que presenta el crédito al consumo.