El crédito otorgado por la banca comercial al sector privado mostró una recuperación significativa durante junio, al registrar su mayor avance mensual desde agosto de 2024. De acuerdo con el análisis de Banamex, el financiamiento bancario creció 1.1% mensual en términos reales y con cifras desestacionalizadas, luego del estancamiento observado en abril y mayo.
El repunte fue resultado de un mejor desempeño en los tres principales segmentos del crédito. El financiamiento a empresas avanzó 1.4% mensual, el crédito al consumo aumentó 0.9% y el hipotecario registró un crecimiento de 0.5%, superior al 0.2% observado durante mayo.
Para el mercado de vivienda, este comportamiento representa una señal positiva. La mayor expansión del crédito hipotecario refleja que la demanda por financiamiento para adquisición de vivienda mantiene una trayectoria favorable, apoyada por la estabilidad de las tasas hipotecarias y por un mercado laboral que, aunque enfrenta retos, continúa generando demanda por vivienda.
Sin embargo, el principal motor del crédito bancario continúa siendo el consumo. Este segmento registró un crecimiento anual de 7.6%, impulsado principalmente por el financiamiento automotriz, que aumentó 11.6%, y por las tarjetas de crédito, con un incremento de 8.2 por ciento.
En contraste, el crédito dirigido a las empresas apenas creció 1.3% anual. La mayor debilidad continúa concentrándose en el sector industrial, cuyo financiamiento cayó 3.5% anual, acumulando siete meses consecutivos de contracciones. El crédito a empresas de servicios avanzó 4.2%, mientras que el destinado al sector agropecuario aumentó 2.9 por ciento.
Los analistas de Banamex consideran que la aceleración observada en junio refleja una mejora en las condiciones crediticias y una mayor tracción de la demanda interna. Asimismo, destacan que los agregados monetarios muestran condiciones de liquidez favorables y una mayor acumulación de ahorro financiero, sin generar presiones relevantes sobre la economía.
No obstante, advierten que la persistente debilidad del crédito productivo limita la posibilidad de una expansión económica más sólida y equilibrada, ya que el crecimiento del financiamiento continúa descansando principalmente en el consumo de los hogares.
Además, Banco Base advirtió que el incremento en los niveles de morosidad representa un factor de riesgo, ya que un mayor número de consumidores enfrenta dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras, lo que eventualmente podría restringir su acceso a nuevo financiamiento.

