La persistente debilidad de la demanda interna, especialmente de la inversión, así como un entorno de incertidumbre que continúa afectando las decisiones empresariales impactan el pronóstico.
De acuerdo con el informe ‘Situación México’, elaborado por BBVA Research, la actividad económica se contrajo durante el primer trimestre del año como resultado de una menor dinámica del consumo privado y una caída de la inversión. A ello se suma la moderación de la actividad manufacturera, influida por el menor dinamismo de sectores estrechamente vinculados al ciclo industrial de Estados Unidos.
Saidé Salazar, economista principal de la institución, señaló que el lento crecimiento de la economía obedece a que México está creciendo a tres velocidades distintas, en tres frentes distintos.
Afirmó que el primero tiene que ver con la demanda doméstica, que ha mostrado una ralentización desde principios del año, con un pobre desempeño de la inversión y el consumo; el segundo es la demanda externa, principalmente de Estados Unidos, que se ha mantenido dinámica y ha impulsado las exportaciones mexicanas; y el tercero que tiene que ver con las finanzas públicas y el poco margen de maniobra que tiene el gobierno.
BBVA Research también advierte que la incertidumbre relacionada con la implementación del nuevo Poder Judicial y la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúa influyendo en los planes de inversión de las empresas.
En el mercado laboral, los indicadores reflejan una desaceleración gradual. El empleo formal registró un crecimiento anual de 1.5%; sin embargo, al excluir a los trabajadores de plataformas digitales, el avance se reduce a apenas 0.7%, lo que evidencia una recuperación limitada del empleo formal tradicional.
Por su parte, el salario real de los trabajadores afiliados al IMSS aumentó 2.5% anual, mientras que la masa salarial real creció 4.1%. No obstante, al descontar a los trabajadores de plataformas digitales, este crecimiento disminuye a 3.2%, reflejando una evolución más moderada de los ingresos laborales y del potencial de consumo de los hogares.
Ante este panorama, BBVA Research revisó a la baja su previsión de crecimiento del empleo formal a 1.4% para 2026 y estimó una expansión de 2.0% para 2027, anticipando un entorno económico que continuará enfrentando importantes desafíos para consolidar su recuperación.