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La revisión del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que iniciará formalmente en julio, se perfila como uno de los eventos económicos más relevantes para América del Norte. El resultado de las negociaciones podría definir el rumbo de la inversión, el comercio y el comportamiento del tipo de cambio durante los próximos años.

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De acuerdo con Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, existen cuatro posibles escenarios para el futuro del acuerdo comercial, que van desde una modernización exitosa hasta una eventual ruptura impulsada por Estados Unidos.

 

El primer escenario contempla una "revisión acelerada y favorable", con una probabilidad de ocurrencia de 15%. Bajo este supuesto, los tres países lograrían acuerdos rápidos e implementarían políticas coordinadas frente a prácticas comerciales de China. De concretarse, el peso mexicano podría apreciarse entre 5 y 8%, impulsado por una mayor certidumbre para los inversionistas.

 

Para el segundo escenario, al que Monex asigna una probabilidad de 35%, considera una "renegociación exitosa con ajustes en sectores estratégicos", particularmente en las reglas de origen de la industria automotriz. Este resultado mantendría la estructura esencial del tratado y otorgaría certidumbre para los próximos 16 años, considerando la cláusula de revisión sexenal y los plazos establecidos para una eventual salida del acuerdo. En este caso, el peso podría fortalecerse entre 3 y 5 por ciento.

 

Sin embargo, el escenario que Monex considera más probable es el tercero, con una probabilidad de 45%. Este contempla una "revisión permanente del acuerdo", con evaluaciones anuales y una nueva dinámica comercial más alineada con la estrategia industrial de Estados Unidos. Aunque no implicaría la desaparición del T-MEC, sí prolongaría la incertidumbre para las empresas y los mercados. Bajo este supuesto, el peso podría depreciarse entre 8 y 15%, un comportamiento similar al observado durante la negociación del tratado original.

 

Finalmente, el cuarto escenario, considerado el más adverso, sería una "ruptura formal del acuerdo por iniciativa de Estados Unidos". Aunque Quiroz señaló que la elevada integración económica entre ambos países hace poco probable una separación definitiva, advirtió que un anuncio de esta naturaleza generaría una fuerte volatilidad en los mercados y una incertidumbre significativa en el corto plazo.

Pese a los riesgos, la analista de Monex destacó que la relación comercial entre México y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más sólidos. México se mantiene como el principal socio comercial de la economía estadounidense y cerca de 88% de las exportaciones mexicanas ya cumplen con las reglas del T-MEC, factores que podrían favorecer una negociación orientada a preservar la integración regional.