Después de que en julio se registró la primera revisión al alza del año, los analistas consultados por Banco de México volvieron a elevar en agosto su pronóstico para el Producto Interno Bruto (PIB) de México. La mediana de las estimaciones pasó de 1.2 a 1.3 por ciento.
Para 2027, el pronóstico se mantuvo en 1.8%, mientras que para 2028 disminuyó ligeramente de 2.0 a 1.92%. Además, la expectativa promedio de crecimiento para los próximos diez años bajó de 1.88 a 1.86%, lo que refleja que la mejora de corto plazo todavía no modifica sustancialmente las perspectivas estructurales de crecimiento.
A pesar del mayor pronóstico anual, aumentaron los riesgos para el tercer trimestre. Los especialistas asignaron una probabilidad de 42% a que el PIB registre una contracción respecto al trimestre previo, frente a 28.21% en julio. Para el cuarto trimestre, la probabilidad aumentó ligeramente de 22.63 a 23.24 por ciento.
Los principales obstáculos para el crecimiento siguen relacionados con la gobernanza, que concentró 41% de las respuestas, seguida por las condiciones externas, con 26%, y las condiciones económicas internas, con 25%. La política de comercio exterior y la inseguridad pública encabezaron los riesgos particulares, ambas con 15 por ciento.
La cautela también permanece en la inversión: 49% considera que es un mal momento para invertir, frente a 41% en julio, mientras que ningún especialista calificó la coyuntura como un buen momento para hacerlo.