Entre 2020 y 2024, la compañía destinó más de 32 mil millones de pesos para modernizar y ampliar su red aeroportuaria, lo que ha permitido fortalecer su operación ante una demanda creciente de pasajeros. Este esfuerzo no solo se refleja en mayor capacidad, sino en procesos más ágiles y una mejor experiencia de viaje.
Estas inversiones han tenido impactos concretos en aeropuertos clave. En Guadalajara, destaca la construcción de una segunda pista, la renovación de la terminal, así como el desarrollo de nuevos espacios comerciales, corporativos y hoteleros. En Tijuana, se amplió la terminal y la plataforma de aeronaves, incrementando significativamente su capacidad operativa.
De cara a Semana Santa, estas mejoras permiten ofrecer a los pasajeros mejores condiciones de viaje: mayor disponibilidad de espacios, procesos más rápidos en filtros de seguridad y migración, así como una oferta más amplia de servicios dentro de las terminales.
A la par, GAP ha mantenido altos niveles de satisfacción del usuario. Sus aeropuertos registran calificaciones superiores al 80%, de acuerdo con el programa Airport Service Quality (ASQ) del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI). En 2025, el promedio alcanzó 4.31 puntos, superando la meta establecida.
Incluso, aeropuertos como Guanajuato y Hermosillo han sido reconocidos a nivel internacional por la calidad en la experiencia del pasajero, consolidando el posicionamiento del grupo en la región.
Con este nivel de inversión y modernización, GAP busca responder de manera eficiente a la creciente demanda del transporte aéreo en México, especialmente en periodos de alta actividad como Semana Santa, manteniendo estándares de seguridad, calidad y eficiencia operativa.