No obstante, el desempeño anual refleja un entorno más débil: el indicador cayó -1.1% respecto a enero de 2025 (cifras originales), lo que confirma una tendencia de contracción prolongada, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Por tipo de contratante, el desempeño es divergente. La construcción impulsada por el sector público mostró un crecimiento anual de 16.43%, aunque explicado en parte por una baja base de comparación. En contraste, el sector privado registró una caída de 8.88%, acumulando contracciones en la mayoría de los últimos meses.
Al interior de la actividad, persisten debilidades en segmentos clave. Destacan las caídas en petróleo y petroquímica (-39.16%), agua y saneamiento (-11.70%) y edificación (-3.43%), esta última con 10 meses consecutivos de retrocesos.
En el mercado laboral, la tendencia también es negativa. El personal ocupado disminuyó 0.1% mensual y 3.8% anual, mientras que las horas trabajadas cayeron 4.1% anual, lo que confirma un menor dinamismo operativo.
Y en contraste, las remuneraciones medias reales crecieron 1.1% mensual y 3.1% anual, reflejando cierta presión en costos laborales.
Por último, la perspectiva para el sector construcción tiene un sesgo positivo, ante la expectativa de que la nueva Ley de Inversión en Infraestructura tenga resultados positivos sobre la recuperación de la inversión pública y privada, además del avance del Plan Sexenal de Vivienda.