La expectativa turística generada por la Copa Mundial de la FIFA 2026 todavía no se refleja plenamente en la ocupación hotelera de las tres ciudades sede en México. Aunque autoridades y organismos del sector anticipaban niveles superiores al 80%, los primeros reportes muestran cifras más moderadas en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
La organización empresarial recordó que, previo al Mundial, se proyectaba una alta demanda de hospedaje impulsada por la llegada masiva de visitantes nacionales y extranjeros. Incluso, estimaciones realizadas meses atrás por la consultora Deloitte calculaban que las sedes mexicanas podrían alcanzar ocupaciones superiores al 80 por ciento.
Sin embargo, el comportamiento del mercado ha sido más moderado en los primeros días del evento. En Monterrey, la ocupación hotelera rondaba el 60%, según datos de la Asociación Mexicana de Hoteles de Nuevo León, mientras que en Guadalajara el indicador se ubicó alrededor del 50% pocos días antes del inicio de la competencia, informó la Secretaría de Turismo de Jalisco.
Coparmex consideró que diversos factores urbanos y de infraestructura han influido en el desempeño turístico de la Ciudad de México. Entre ellos mencionó los problemas de movilidad, congestionamientos viales, saturación en el transporte público, cierres de calles, obras realizadas a contrarreloj y afectaciones al comercio local.
Además, expresó preocupación por el impacto que las obras y restricciones de acceso han tenido en pequeños negocios ubicados en zonas cercanas a las intervenciones urbanas y corredores turísticos.
Otro de los temas señalados por Coparmex es la presión sobre los servicios públicos, particularmente en el abastecimiento de agua e infraestructura hidráulica, ante el incremento temporal en la demanda derivada de la llegada de turistas.
Pese a este inicio por debajo de las expectativas, el sector empresarial considera que las cifras podrían mejorar conforme avance el torneo y comiencen las etapas eliminatorias, cuando se prevé una mayor movilización de aficionados internacionales.
Por último, en el caso de la Ciudad de México, la Secretaría de Desarrollo Económico estima una derrama económica superior a 50 mil millones de pesos vinculada al boletaje, experiencias hospitality y consumo alrededor del estadio sede, además de ingresos adicionales en comercios, restaurantes y servicios turísticos.
Con información de expansion.mx y de la jornada.com.mx