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Durante la XXV Reunión Nacional de Vías Terrestres, especialistas coincidieron en que la inversión, la innovación tecnológica y la coordinación entre los sectores público y privado serán fundamentales para construir un sistema de transporte más eficiente, resiliente y preparado para las próximas décadas.

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México enfrenta el reto de transformar la manera en que diseña y desarrolla su infraestructura. Frente al crecimiento de la demanda logística, la expansión de las ciudades, el nearshoring y los efectos del cambio climático, especialistas reunidos en la XXV Reunión Nacional de Vías Terrestres coincidieron en que el país debe abandonar la planeación de corto plazo y construir proyectos con una visión de hasta 30 años.

Durante el encuentro, organizado por la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres (AMIVTAC), más de 2 mil representantes del sector público, privado, académico y de la industria analizaron los principales desafíos que enfrenta la infraestructura del transporte en México.

 

Uno de los principales consensos fue que la infraestructura debe entenderse como un sistema integral donde carreteras, puertos, aeropuertos y ferrocarriles funcionen de manera coordinada para fortalecer la movilidad de personas y mercancías, elevar la competitividad del país y responder a fenómenos naturales cada vez más frecuentes.

 

Planeación de largo plazo, una prioridad

Durante el panel "Planeación: De las ideas a las obras: visión de largo plazo", el subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Juan Carlos Fuentes Orrala, señaló que México necesita proyectar sus obras con horizontes de varias décadas.

Agregó que "el país debe proyectar sus caminos con horizontes de hasta 30 años, priorizando el mantenimiento de la red existente, el fortalecimiento de la conectividad entre regiones y una infraestructura cada vez más resiliente frente a fenómenos naturales".

El funcionario explicó que alcanzar este objetivo requiere una coordinación permanente entre autoridades, especialistas, universidades e iniciativa privada para garantizar la continuidad de los proyectos estratégicos.

Más inversión para cerrar la brecha de infraestructura

Otro de los temas centrales fue el financiamiento de la infraestructura.

 

Los especialistas advirtieron que las necesidades de conservación, modernización y construcción de nuevas obras superan la capacidad del presupuesto público, por lo que será indispensable ampliar la participación del capital privado mediante mecanismos que ofrezcan mayor certidumbre jurídica y una distribución adecuada de riesgos.

 

En ese sentido, Óscar de Buen Richkarday, presidente ejecutivo de AINDA, destacó que la experiencia acumulada durante casi cuatro décadas demuestra la eficacia de las asociaciones público-privadas cuando responden a las necesidades del país.

Representantes del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) y de la Asociación para el Desarrollo Integral de Infraestructura (ACIV) coincidieron en que los nuevos marcos regulatorios pueden facilitar la llegada de inversiones y acelerar el desarrollo de proyectos estratégicos.

 

 

Un sistema de transporte mejor conectado

Los participantes también señalaron que México necesita fortalecer la integración entre sus distintos modos de transporte para hacer más eficientes las cadenas logísticas.

En ese contexto, Alberto Azcona Gallardo, consultor en planeación portuaria, afirmó que los puertos deben consolidarse como centros logísticos conectados con las principales zonas de producción y consumo del país.

 

La meta, explicaron, es que carreteras, puertos, ferrocarriles y aeropuertos operen de forma complementaria para reducir tiempos de traslado, mejorar la competitividad y facilitar el comercio nacional e internacional.

 

Modernizar los aeropuertos va más allá de ampliar terminales

Durante el panel "Aeropuertos: Modernización del sistema aeroportuario", la subsecretaria de Comunicaciones y Transportes, Tania Carro Toledo, destacó que el futuro de la aviación dependerá de una combinación de inversión, innovación tecnológica y una adecuada planeación.

"Modernizar el sistema aeroportuario va mucho más allá de construir nuevas terminales o ampliar pistas; implica fortalecer la competitividad económica del país, mejorar la conectividad regional, impulsar el turismo y consolidar la integración de México en las cadenas globales de valor", indicó.

 

Los especialistas coincidieron en que el desarrollo aeroportuario debe apoyarse en un marco regulatorio moderno, procesos digitales, mayor eficiencia operativa y una mejor conexión con el transporte terrestre.

 

Tecnología y sostenibilidad marcarán el futuro

En materia de seguridad vial, los expertos señalaron que las nuevas obras deberán incorporar tecnologías inteligentes, materiales reciclados y principios de economía circular para construir infraestructura más segura, eficiente y resistente.

Además, coincidieron en que las políticas públicas deben colocar a las personas en el centro de la movilidad, promoviendo proyectos que reduzcan riesgos, mejoren la conectividad y generen beneficios ambientales y sociales.

Un llamado a construir el México de las próximas décadas

Al concluir la XXV Reunión Nacional de Vías Terrestres, la AMIVTAC hizo un llamado a mantener la colaboración entre los tres órdenes de gobierno, la academia, los organismos especializados y la iniciativa privada para impulsar la infraestructura que demandará el crecimiento económico del país.

 

Las conclusiones del encuentro apuntan a una misma dirección: la infraestructura dejó de ser únicamente un conjunto de obras para convertirse en un factor estratégico para la competitividad, la movilidad, el desarrollo regional y la resiliencia de México frente a los desafíos del futuro.