Llegar al aeropuerto es apenas una parte del viaje. Para los pasajeros, el traslado desde la terminal aérea hasta el hotel, una zona de negocios o su destino final puede convertirse en uno de los principales retos, especialmente cuando se visita una ciudad por primera vez.
En México, donde los 10 aeropuertos con mayor movimiento concentran cerca de 80% del tráfico aéreo nacional, la conexión terrestre adquiere especial importancia para la experiencia turística y de negocios.
De acuerdo con el análisis de la plataforma de reservas de transporte terrestre, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), Guadalajara y Tijuana se encuentran entre las terminales que ofrecen traslados más sencillos hacia sus respectivas ciudades.
La distancia no lo es todo
La ubicación del aeropuerto respecto al centro urbano es un factor importante, pero no determina por sí sola qué tan fácil es llegar a una ciudad.
Sin embargo, estar cerca de la ciudad no garantiza un traslado rápido o sencillo. La disponibilidad de transporte público, privado e interurbano puede marcar una diferencia importante para los pasajeros.
“Hemos observado que la experiencia de los viajeros mejora cuando existe una mayor variedad de opciones de transporte. No se trata únicamente de reducir la distancia, sino de ofrecer opciones confiables, anticipables y adaptadas a distintos presupuestos y necesidades”, indica Germán Zannier, gerente de operaciones de Mozio.
En un segundo grupo aparecen Guadalajara, Cancún, Hermosillo y Mérida, cuyos aeropuertos se encuentran entre 10 y 20 kilómetros de los centros urbanos. Esta distancia todavía permite traslados relativamente rápidos, aunque las alternativas de movilidad disponibles varían entre cada destino.
AICM, el aeropuerto con mayor diversidad de opciones
La terminal cuenta con acceso a Metro, Metrobús, taxis, transporte privado y autobuses foráneos, lo que permite a los pasajeros trasladarse hacia diferentes zonas de la Ciudad de México e incluso continuar su viaje hacia otras ciudades cercanas.
Guadalajara y Tijuana también presentan una oferta diversificada de transporte.
En Guadalajara, la Línea 5 de Mi Macro Aeropuerto conecta la terminal con distintos puntos de la ciudad. En Tijuana, el Cross Border Xpress (CBX) permite la conexión con San Diego, mientras que también existen autobuses interurbanos y servicios de transporte privado.
Para los viajeros, contar con varias alternativas significa poder elegir de acuerdo con el presupuesto, el tiempo disponible, el destino y las necesidades particulares del viaje.
“Sabemos que llegar a una nueva ciudad o país y no saber cómo moverte, ni saber con qué opciones se cuenta, puede ser caótico, y por ello buscamos que este proceso se pueda realizar con antelación, de manera sencilla y desde un solo sitio, que además ofrezca estas diferentes opciones de movilidad a cada persona”, agrega Zannier.
Cancún enfrenta el reto de la conectividad terrestre
Según el análisis, la terminal depende principalmente de taxis y vehículos de alquiler, mientras que la falta de transporte masivo hacia la zona hotelera reduce las alternativas disponibles para los pasajeros.
Una situación similar se observa en Loreto y Ciudad del Carmen. Aunque sus aeropuertos están muy próximos a los centros de sus ciudades, la falta de una oferta amplia de movilidad hace que los pasajeros dependan principalmente de los servicios de taxi.
Esto muestra que la cercanía entre una terminal y la ciudad no necesariamente se traduce en una mejor experiencia de viaje. La facilidad para encontrar y utilizar distintas opciones de transporte también forma parte de la conectividad aeroportuaria.
La última milla gana importancia
Ahora bien, el crecimiento de aeropuertos como Monterrey, Tijuana y los de la región del Bajío plantea un nuevo reto para la infraestructura y la movilidad: mejorar la conexión terrestre entre las terminales, las ciudades, los centros logísticos y los corredores industriales.
Mozio señala que la eficiencia de la llamada “última milla” será cada vez más importante ante el incremento de los flujos de pasajeros y carga. Una mayor oferta de transporte puede contribuir a elevar la competitividad regional de los aeropuertos.
Y el crecimiento del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que ya forma parte de los 10 aeropuertos con mayor movimiento, también abre oportunidades para distribuir pasajeros, impulsar el turismo en el Valle de México y conectar nuevos polos de desarrollo. Para aprovechar ese potencial, será necesario continuar ampliando las alternativas de transporte terrestre hacia y desde la terminal.
Para la plataforma de reservas, la siguiente etapa de la conectividad aeroportuaria consiste en facilitar que los pasajeros puedan llegar de manera sencilla a su destino final, con opciones de movilidad confiables y adaptadas a diferentes necesidades.