El aeropuerto del futuro no necesariamente tiene que parecer una terminal de ciencia ficción. Sus principales avances pueden pasar desapercibidos porque están integrados en acciones cotidianas: pasar un filtro de seguridad con menor espera, realizar un trámite migratorio mediante biometría, encontrar un espacio para atender a un bebé o recibir asistencia de acuerdo con las necesidades de cada pasajero.
La transformación ya está ocurriendo. De acuerdo con la Encuesta Global de Pasajeros 2025 de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), 50% de los viajeros utilizó algún sistema de identificación biométrica durante su paso por un aeropuerto y 85% de quienes recurrieron a esta tecnología se declaró satisfecho con la experiencia.
Más allá de los números, hay seis señales que permiten identificar cómo está cambiando la experiencia dentro de una terminal aérea.
- Menos tiempo frente a los filtros de seguridad
Una de las primeras señales de modernización aparece en un punto que suele generar filas: los filtros de seguridad.
GAP registró durante 2025 un 99.01% de cumplimiento en los tiempos de espera en los puntos de inspección de pasajeros, de acuerdo con los estándares de IATA.
Ahora bien, el objetivo de incorporar tecnología y mejorar los procesos es que el pasajero tenga un recorrido más fluido, con menos esperas y procedimientos cada vez más sencillos.
En este caso, el avance tecnológico no necesariamente se traduce en una pantalla llamativa o en un robot, sino en algo mucho más sencillo: pasar el filtro en menos tiempo.
- La biometría comienza a sustituir trámites
Otra señal de que el aeropuerto está cambiando aparece después de un vuelo internacional.
Los pasajeros adultos que cumplen con los requisitos establecidos pueden escanear su pasaporte electrónico y realizar una verificación biométrica para agilizar su ingreso a México. El procedimiento es gratuito y no requiere registro previo.
Este tipo de soluciones muestra hacia dónde se dirige la industria: utilizar la identidad digital y la biometría para reducir pasos y hacer más rápido el tránsito de los viajeros.
- El aeropuerto se adapta a diferentes pasajeros
El aeropuerto del futuro tampoco está diseñado pensando en un único tipo de viajero.
Las necesidades de una persona con discapacidad, una familia con niños pequeños, alguien que viaja con un perro de servicio o un pasajero que requiere asistencia pueden ser muy diferentes.
Además, 2,719 integrantes del personal y de la comunidad aeroportuaria recibieron capacitación en materia de accesibilidad con el apoyo de Fundación Teletón México.
La adaptación también alcanza a las mascotas. Los aeropuertos de Guadalajara, Puerto Vallarta, Hermosillo, Los Mochis y Guanajuato cuentan con zonas de alivio y puntos de hidratación para mascotas y perros de servicio.
- Viajar con bebés deja de ser una complicación
Una terminal moderna también se reconoce por la atención que brinda a necesidades muy específicas.
Para las familias que viajan con bebés, GAP cuenta con ocho salas de lactancia distribuidas entre los aeropuertos de Guadalajara, Tijuana, Los Cabos y Puerto Vallarta.
Son espacios gratuitos y privados que permiten amamantar o extraer leche materna durante el viaje.
La infraestructura familiar se complementa con baños familiares en seis aeropuertos y un Baby Room en Manzanillo.
- La terminal ya no es solo un lugar para esperar el vuelo
Otra transformación está relacionada con el tiempo que el pasajero permanece en el aeropuerto antes de abordar.
Las salas VIP, restaurantes, cafeterías, comercios y espacios de descanso han convertido la espera en una parte más importante de la experiencia.
De acuerdo con Fortune Business Insights, el mercado mundial de salas VIP aeroportuarias alcanzó 19.77 mil millones de dólares en 2025 y podría llegar a 63.36 mil millones de dólares en 2034.
En los aeropuertos de GAP, más de 1.8 millones de pasajeros utilizaron salas VIP durante 2025. Actualmente, nueve terminales administradas por el grupo cuentan con este servicio.
- La infraestructura se construye pensando en el siguiente ciclo de crecimiento
La última señal no siempre es visible para el pasajero, pero probablemente sea la más importante: la capacidad del aeropuerto para crecer y adaptarse.
Durante 2025, GAP ejecutó 12,066 millones de pesos en proyectos de expansión, modernización y rehabilitación en México.
Además, su Plan Maestro de Desarrollo contempla inversiones por más de 52 mil millones de pesos entre 2025 y 2029 en sus 12 aeropuertos mexicanos.
Esto significa que la transformación aeroportuaria no se limita a instalar nuevos equipos o mejorar la experiencia dentro de una terminal. También implica ampliar espacios, modernizar instalaciones y preparar la infraestructura para atender una mayor demanda de pasajeros.
Un aeropuerto del futuro se nota en lo cotidiano
Un filtro de seguridad más rápido, un trámite migratorio automatizado, asistencia para personas con discapacidad, espacios para bebés y mascotas, áreas de descanso y nuevas inversiones en infraestructura son señales de un cambio que ya está en marcha.
En el caso de GAP, los 63.7 millones de pasajeros atendidos durante 2025, junto con los recursos destinados a tecnología, innovación y modernización, muestran que el aeropuerto del futuro comienza a construirse desde ahora.
Y para el pasajero, quizá la mejor señal sea la más sencilla: que cada etapa del viaje requiera menos tiempo, menos esfuerzo y responda mejor a sus necesidades.