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Alquilar una vivienda para una persona con capacidades diferentes en EE.UU. implica retos como discriminación, falta de accesibilidad y costos altos, pero la ley protege a los inquilinos y existen estrategias para superarlos.

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Encontrar una vivienda en renta nunca es tarea fácil. Para una persona con capacidades diferentes, las dificultades suelen multiplicarse. Desde enfrentar discriminación hasta toparse con edificios sin accesibilidad, los obstáculos son reales, pero también lo son las herramientas para superarlos.

 

Por ejemplo, de acuerdo con Point2Homes, en Estados Unidos, uno de cada cuatro adultos vive con algún tipo de discapacidad, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Aun así, muchos propietarios aún ponen barreras. En algunos casos, limitan qué propiedades mostrar, fingen que un departamento ya no está disponible o hacen preguntas intrusivas sobre la condición de salud del inquilino. Estas prácticas son ilegales y pueden denunciarse ante el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD).

 

La falta de accesibilidad es otro gran reto. Rampas, ascensores, puertas anchas o estacionamientos cercanos no siempre forman parte de la oferta, especialmente en edificios antiguos. Sin embargo, los inquilinos tienen derecho a solicitar adaptaciones para vivir de forma segura y cómoda.

 

 

También, el factor económico pesa. Muchas personas con capacidades diferentes dependen de ingresos limitados como la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI), lo que hace difícil acceder a un alquiler adecuado. Existen apoyos estatales y programas de vivienda subsidiada, aunque las listas de espera suelen ser largas.

 

Pese a estas dificultades, el camino no está cerrado. Buscar en plataformas especializadas en viviendas accesibles, solicitar las adaptaciones de manera formal y acercarse a grupos de apoyo comunitarios son pasos que pueden marcar la diferencia.

 

Al final, alquilar con una capacidad diferente implica más esfuerzo, pero también contar con derechos que protegen a los inquilinos frente a la discriminación y la exclusión.